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viernes, 30 de diciembre de 2011

Ni cabeza, ni corazón.

¿Qué puedo hacer? No sé qué pasa. En mi cabeza una tortura y mi corazón no sabe que decir. Nadie me ayuda, nadie me entiende. Elijo una cosa y quiero lo contrario, voy a lo contrario y prefiero la primera cosa. Y venga vueltas, y vueltas y vueltas. Y no me quiero marear. Con lo bien que estaba yo. Sin pensar en nada, sin tener que decidir, sin recordar, sin preocuparme... dedicándome a lo que realmente me interesa. Y si sé todo esto, ¿por qué no lo aplico? A veces es mejor mandar algo a la mierda. Porque es algo, no es un todo. Y sin ese "algo" se puede vivir. Pero no puedo. Me empeño en pensar que no puedo, porque si puedo. Si puedo pero no debo. El deber no se debería de aplicar aquí. Debería. No, no debería. ¡Vale ya! Tengo que hacer lo que yo quiera, como quiera y cuando quiera. Y quiero hacer eso, así y ahora. Y lo voy a hacer. Porque aun que ni mi cabeza ni mi corazón me digan eso, yo pienso en mi, no en ellos. Soy así de egoísta. Sí, prefiero sonreír.

martes, 20 de diciembre de 2011

Me da la vida.

Es cierto. No siempre me va bien. Si ya lo decía la canción. Siempre tiene que haber un momento de bajón profundo cuando pensabas que todo se equilibraba. Hay cosas que no cambian. El que alguien te considere siempre la mala no cambia. Por muy bien que hagas las cosas. Por ejemplo. ¿Y qué haces tú cuando te tratan como a una enana sin cerebro? Yo lo tengo muy claro. O contesto y la lío, o me callo y me voy, o la lío y me voy. Pero eso sí, siempre acabo haciendo lo mismo. Mi musiquita no me falta. Me sube el ánimo cuando estoy sola. Yo la llamo "mi segunda amiga". Cuando no puedo contar con nadie, ella está ahí. Es realmente efectiva. Y las hay de todo tipo. Así que no importa, no te rayes, solo pasa de todo. Ha pasado, sí, claro que sí, pero desconecta por un momento. No lo pienses. Ya tendrás tiempo. En el momento en que se supone que te tienes que rayar, no lo hagas. Y lo más importante, escucha música... pero siempre con una sonrisa.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Indecisos.

Como intentar encender algo que está desenchufado, como seguir leyendo un libro que no te gusta, como volver a subir en una atracción en la que te has mareado, como hablar de repente con alguien que te ha hecho la vida imposible, como beber sabiendo que te sienta mal. Son tonterías. Tonterías que aun que salieran mal una vez repetimos siempre. ¿Por qué? Nadie lo sabe. Es el instinto. Sería mejor tacharlas de la lista y no volver a acordarse de ellas nunca. Demasiado fácil. Porque también es cierto que cuando suspendemos una asignatura nos esforzamos en la recuperación, si rompemos un jarrón pegamos los pedacitos con pegamento, si no nos gusta un color tenemos goma para borrarlo, si rompemos nuestro pantalón favorito querremos arreglarlo por mucho que se note. Son tremendos indecisos. Tonterías que repetimos o intentamos mejorar. Imposibles que queremos que algún día salgan bien. Demasiada confianza suelta. La verdad, nada está escrito. Querrás mejorar algunas cosas y repetir estupideces. Pero siempre habrá algo que no quieras repetir. Si no salió bien una vez, ¿por qué a la segunda saldría? Eso solo se suele aplicar a las personas, a los sentimientos. Las cosas cambian. Las personas, pocas veces,

martes, 6 de diciembre de 2011

Ya no lloraré.

Es la hora. La hora de dejar los problemas a un lado. La hora de olvidarse de lo malo y quedarse con esos pequeños momentos que son los que realmente nos dan la felicidad. Vamos, somos adolescentes en pleno desarrollo, de nada sirve lamentarse. Seguro que no quieres estar tirado en la cama llorando y escuchando música deprimente. Tampoco te sirve de nada. Te desahogas, si, pero hay muchas otras cosas con las que desahogarse. Yo no hablo de buscar la felicidad porque realmente, para mi, no existe un estado de ánimo continuo con ese nombre. Pero si existe esa sensación de mejora contigo misma, esa libertad interior, eso que sientes cuando estas bien. Bien es la palabra. ¿Mal? ¿Para qué estar mal? Rayarse por todo, darle vueltas a todo, sufrir por todo. Vamos, los problemas no se solucionan entre lágrimas. Se solucionan actuando. Actuando y peleando. Claro que te caerás, mil y una veces, pero no te puedes quedar ahí tirada, tienes que levantarte o sino te pasarán por encima. Te levantas, te sacudes y sigues. Sigues adelante. Te vas a encontrar muchas más piedras, de las cuales la mayoría vas a poder esquivar. ¿Por qué no lo haces? Tenemos la opción de no sentirnos mal, de agarrar los problemas y tirarlos lejos. Muy lejos. Coger los buenos momentos y colocarlos en algún lugar bonito. Es absurdo no hacerlo. Cada uno sabrá lo que quiere hacer con su vida, yo, he optado por cambiar.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Seremos libres.

Si supieran mis padres todo lo que se me está pasando por la cabeza ahora mismo, me matarían. Me encerrarían. Quiero escaparme. Irme en mitad de la noche. Aún que esté lloviendo. Quiero poner esa canción antigua de Rock & Roll que tanto me gustaba mientras doy vueltas bajo lluvia guiada por las estrellas. Quiero seguir el ritmo de la música y ser tan mala como gritos tengan esas frases. Quiero perderme entre las calles de mi pueblo, que la gente que haya fuera me mire e ir a parar a algún sitio en el que pueda relajarme. Doce años viviendo en el mismo sitio y todavía no sé donde evadirme del mundo. ¡Quiero correr! Pues sigo corriendo con la canción de fondo. Acabaré cerca de la casa de alguna amiga que justo habrá bajado a tirar la basura en ese momento. Y me verá, empapada, alocada y medio muerta. Me tiraré a sus brazos y ella se preocupará mucho. A esas horas y con esas pintas. Pero yo me reiré y le diré que estoy loca, que he bailado, que me he ido y que no quiero volver nunca. La abrazarás y llorarás. Porque es imposible. Tienes quince mierdas de años y unas cuantas ostias en la cara en cuanto vuelvas. Porque tienes que volver. En este jodido mundo no somos nada. Todavía.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Todo se esfumó.

Que mira, que si, que te vayas a la mierda. Perdón, no quería decir eso. ¿O si? Vaya tela. Día si, día no, ¿a qué estamos jugando? Dímelo. Ni que fuéramos niños de doce años. Que se acabo, que ya está, ¿no se puede quedar ahí? Nos complicamos tanto la vida que queremos seguir y seguir. ¿Seguir para qué? Para nada es tontería. Para un día estar feliz y el siguiente ser porquería. Parecemos tontos, o es que quizá lo seamos. Pero una cosa te digo bien, esto no va durar años. La excepción confirma la regla. En este caso, la excepción es que no existen excepciones. En nada. Intentas quedar bien, pero te puede tu propio orgullo. Algo podría haber salido, algo podría haberse arreglado. ¿Por qué te empeñaste en la puta perfección? Por mucho que digas eso no existe, no quieres ver, pero tú, insiste. Sigue así campeón, que te va a ir genial. Lo nuestro fue una historia, una historia y nada más.



Y luego piensa. Piensa en esa marca que te deja. Piensa si realmente todo esto valió la pena. Recuerda los momentos, maldice en tus adentros el comportamiento y sentimientos que ahora no puedes cambiar. Aléjate del pasado, corre hasta el presente, sigue, de frente, sin mirar atrás. Y olvídate de mi, ódiame si quieres, ya no tiene solución, todo esto no lo mereces. Ni tú, ni yo, ninguno lo deseamos. Para seguir con esto tendremos que olvidarlo.

martes, 29 de noviembre de 2011

No necesito nada.

Que ya no soy débil. Que ya no dudo ante la adversidad. Que ya se lo que quiero, como lo quiero y cuando. No me vas a hacer sombra. No pienso depender de ti. Ni de ti ni de nadie. Nunca. Jamás. Llevo ya un tiempo tropezando con la misma piedra. Me catalogo de idiota por seguir confiando. Nunca se puede confiar en una persona al cien por cien. Jamás. Llevo ya bastantes heridas de caer, caer y volver a caer. Se están curando. Están a punto de caramelo. Y no volverán a aparecer más. Porque no pienso volver a tropezar. O todo o nada. O cero o cien. No hay termino medio. Si eres termino medio no eres nada. Tú decides. Seguir jugando o terminar la partida de una maldita vez. Porque no se puede estar tirando el dado toda la vida esperando un día de suerte para obtener el número que te lleve a la victoria. Tienes vida, tengo vida. Deja de hacer lo que crees que tienes que hacer y haz lo que tienes que hacer. Yo se cuidarme sola. He aprendido como todos aprendemos de la vida. No todo es malo. Tampoco bueno. Pero no necesito que nadie me lo diga. Ni que nadie manipule mis sentimientos. Aléjate, ¿quieres? Y vuelve cuando quieras. O al final, nunca más te dejaré volver. ¿Sabes? Yo decido.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Tú.

No todo es color de rosa. No todo lo bueno tiene que acabar bien. He podido demostrar los echos. Dicen que cuando alguien te pone por los cielos, te dice lo guapa que eres y lo mucho que te quiere es que solo te quiere para él. Y eso no puede ser. ¿A que cuando te dicen eso te sientes alagada? Te sientes lo mejor. Sientes todo eso que te dice pero la verdad es que no sabes hasta donde puede llegar. Porque lo primero es alabarte y besar por donde tú pisas, pero luego todo eso se puede convertir en un "a donde vas, quédate conmigo" o "si no haces esto es que no me quieres". Posesión. Y yo ya lo he dicho, para posesivos los determinantes. Y ya llegan. De sobra. No confiéis nunca en nadie así. No os quedéis a su lado. Acabaréis mal. Solo vosotras sois dueñas de vuestro cuerpo, de vuestra mente, de vuestras propias decisiones. No os deis al cien por cien en nada. Guardar un poco para vosotras. Sois lo realmente importante. Ser firmes, claras y concisas. No hay nadie más que os conozca mejor que vosotras mismas. Y eso es simplemente así. Por mucho que diga alguien que os conozca demasiado, no es así. Nunca nadie sabe por donde van a venir los tiros. Nunca nadie sabe lo que va a pasar o como te vas a sentir. Solo tú. Así que, cuídate.

sábado, 26 de noviembre de 2011

No todo es negro.

¡Yo no me canso de vivir! Me río de los problemas. Me burlo de las rayadas. Enserio, es lo mejor que hay. Descojonate un rato de lo malo. ¿Para qué sufrir? Si estamos vivos. Si hemos nacido será por algo. Para vivir, no para sufrir. Venga ya, problemas tenemos todos. ¿Pasa algo porque sufras? ¡Claro que no! No te vas a sentir mejor, si no peor. Siéntete bien. Siéntete a gusto. Verás que satisfacción contigo misma. Verás como quieres que todo el mundo a tu alrededor esté bien. Feliz. Son ataduras. ¡Libre! Vamos por dios, hazlo. ¿Locura? ¿Desde cuándo es una locura el querer vivir Ponte una canción fuerte, dura y vuelve a leer esto. Vamos, no tenemos todo el día. ¿Qué piensas ahora? ¡Rebélate! ¡Sé rebelde! Todos necesitamos hacer el loco alguna vez. ¡Que le jodan al mundo! No te bajes en cada parada, sigue en el tren. Eres libre. Y eres tú.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Rabia de un instante.

Esa sensación de querer abrir el armario, coger cuatro pantalones, cuatro camisetas, cerrar la mochila y marcharte dando un portazo. Bajar las escaleras con los gritos de tus padres de fondo. Llegar a la calle, mirar a ambos lados, elegir una dirección y echar a correr. Sin rumbo. Que más da el destino. Solo importa desaparecer de esa casa de locos rodeada de gente que ni te entiende ni hace ningún esfuerzo por hacerlo. Y sigues corriendo, hasta que cansada de tanta vuelta, te paras en un sitio oscuro pero conocido. Te apoyas contra una pared, agarras fuertemente tu pelo con las manos y comienzas a llorar arrastrándote hacia abajo por la pared para acabar encogida en el suelo. Pero no te preocupes. Estas bien. En ese momento eres libre. Libre. Te has ido. Tendrá sus consecuencias. Muchas y malas. Pero ahora eres libre. Por un tiempo. El tiempo que quieras estar desaparecida. Que no podrá ser mucho. Sonríe. La has cagado pero bien. Ríete, vamos. Pedazo de locura. "Bua...soy la ostia."

domingo, 20 de noviembre de 2011

Si yo, tú.

"Si yo, tú. Si caes, yo contigo. Y nos levantaremos juntos en esta unión. Si me pierdo, encuéntrame. Si te pierdes, yo contigo. Y juntos leeremos en las estrellas cual es nuestro camino. Y si no existe, lo inventaremos. Si la distancia es el olvido, haré puentes con tus abrazos, pues lo que tú y yo hemos vivido no son cadenas, ni siquiera lazos. Es el sueño de cualquier amigo, es pintar un te quiero a trazos. Y secarlo en nuestro regazo. Si yo, tú. Si dudo me empujas. Si dudas, te entiendo. Si callo, escucha mi mirada. Si callas, leeré tus gestos. Si me necesitas silba y construiré una escalera hecha de tus últimos besos para robar a la luna una estrella y ponerla en tu mesilla para que te de luz. Si yo, tú. Si tú, yo también. Si lloro rieme. Si ríes lloraré. Pues somos el equilibrio, dos mitades que forman un sueño. Si yo, tú. Si tú, conmigo. Y si te arrodillas haré que el mundo sea más bajo, a tu medida. Pues a veces, para seguir creciendo hay que agacharse. Si me dejas, mantendré viva la llama hasta que regreses. Y sin preguntas seguiremos caminando. Y sin condiciones te seguiré perdonando. Si te duermes seguiremos soñando que el tiempo no ha pasado, que el reloj se ha parado. Y si alguna vez la risa se te vuelve dura, se te secan las lágrimas y la ternura, estaré a tu lado. Pues siempre te he querido, pues siempre te he cuidado. Pero jamás te cures de quererme, pues el amor es como Don Quijote: solo recobra la cordura para morir. Quiéreme en mi locura. Pues mi camisa de fuerza eres tú. Y eso me calma. Y eso me cura. Si yo, tú. Si tú, yo. Sin ti, nada. Sin mi, si quieres, prueba."

martes, 15 de noviembre de 2011

Líos.

"¿Qué? ¿Eh? ¿Qué dices? ¿Qué? ¿Qué? Pero... ¿qué? ¿Eh? ¡QUÉ!" No te rayes amiga, no te comas la cabeza. Camina, mira al frente, usa de guía la certeza. Que más da si no te quiere, que más da si eres idiota, algún día se dará cuenta que siempre quiso a otra. ¿Qué hablas? No sé. ¿Qué sientes? ¡No sé! Ya no sé lo que quiero, no sé que quiero hacer. ¿Cómo se come esto? ¿Lo trago o lo mastico? Algún día todo esto se lo contaré a mis hijos. Y se reirán. Es que es para reírse. Aún que, a todo esto, ¡el futuro no existe! Como iba a saber yo que ahora estaría así. Las cosas surgen solas y todo tiene un fin.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Piensa, actúa.

Dilo. Lo que piensas, lo que sientes. Dilo. No importa más. Desahógate. No hace falta ni llorar ni sufrir. Haz lo que sientas y no esperes que nadie te lo eche en cara. Lo harán. Seguramente. No todo el mundo es como tú. No le des importancia. Ni la más mínima. Tú lo has dicho, tú lo has hecho. Es así. Es lo que importa. Nada más. ¿Consecuencias? Siempre hay consecuencias al hacer algo. ¿Te importan? No deberían. ¿Algo más? Pues sí. Sentirte bien contigo misma que es lo que realmente importa. Si lo sientes ya sabes lo que tienes que hacer. Si te equivocas te equivocaste. ¿Algún problema? Yo creo que no. Todos tenemos derecho a tener errores. Nunca se puede tener nada seguro. Lo que piensen los demás no te ayuda a ser feliz. Si tu sonríes nada más importa. Mostrar indiferencia por el resto y preocupación por ti misma no es egoísmo. Es saber pensar. 


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Date cuenta.

Y cada día más y más. Se cree más, y más y más. No puede ser. Odio todo lo superficial y su vida está basada en ello. ¿Nunca aprenderá? Ya es hora de abrir los ojos. De decir "así no". De cambiar como hemos hecho todos. Porque todos cambiamos. Y suele ser para mejor. Así no se puede ser. Ir con la cabeza bien alta. ¿Perdón? Te vas  dar la ostia del siglo como no mires para delante. Te va a dolor más, te va a joder tanto que quién sabe si te recuperarás. Tiempo al tiempo. Cambia. Si no quieres ser la persona más odiada, más sola y más rodeada de calumnias y mentiras que ninguna otra. En serio. Párate. Es que no puede ser que no quieras ver. ¿Para qué eres así? Analiza. A fondo. ¿Vale la pena? Encontrarás muchos nudos que deberás de deshacer pronto. Muy pronto.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Puedes hacerlo.

Sonríe. En serio. Lo voy a repetir trescientas veinticuatro mil quinientas treinta y siete veces, así que hazlo. El que no arriesga no gana. Y es así. Tienes muchas razones para sonreír aun que no te lo creas. Mírate al espejo. ¿Te gusta lo que ves? No mientas. Tu boca, tu pelo o ese lunar que tienes en la ceja. Algo por lo que sonreír. Algo. Búscalo. Lo encontrarás. Su nombre, su presencia. Te hace sentir bien. Sonríes. ¿Me equivoco? Ya tienes algo más. Eres digna de su presencia. Sonríe. Valora las pequeñas cosas. En ellas es donde está realmente la felicidad. Compruébalo. Dará resultado. Te lo aseguro. No hay nada como sentirse bien. Cuando se te escape una lágrima, sonríe. Yo lo he hecho y no veas lo gratificante que es. De veras. Según va creciendo la sonrisa te vas sintiendo mucho, mucho más grande. Inténtalo. No pierdes nada. Al contrario. Ganas mucho. ¿Paparruchas? No, felicidad.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Haz el payaso. Sí, el payaso.

No pienses en nada más. Ni en lo que va a pasar, ni en lo que puede pasar. En nada. ¿Futuro? ¿Qué es eso? Nada. Presente. Aquí y ahora. Siéntete tú. Como lo oyes. Siéntete tú. Vuélvete loca. Disfruta de lo que tienes. Lo que está por llegar ya llegará. Sin que nada importe. Sin que nadie importe. Piensa en ti. Sé egoísta. Cuanto más egoísta mucho mejor. Piensa en ti por un momento. Deja el que dirán de una vez. Lo digo y lo repito. Tú, tú, y tú. Libertad. Liberación. Libérate. Grita, salta, siente el viento en tu pelo. Siéntete preciosa. Siéntete a gusto contigo misma. Haz lo que tengas que hacer sin que te importen las consecuencias. Ni ahora ni nunca. Nadie te puede echar nada en cara. Aun que lo vayan a hacer. Es tu felicidad. No la pongas en juego por los demás. Quédate con ella un instante. Porque la felicidad no se puede tener siempre. Solo se tiene en pequeñas dosis y cortos periodos de tiempo. Sabe dios cuanto te llegará. ¿La vas a dejar escapar? No. Píllala. Cógela. Estrújala. Hazla tuya. Es tuya. Manda a la mierda cosas si te sientes mejor. Nada va a pasar. Sal a la ventana y respira con los ojos cerrados. Paz. Libertad. Alcanza todo eso. Sé como quieres ser, no como quieren que seas.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Vívelo.

Cuando tus sueños se cumplen, ¿cómo te sientes? Genial, ¿verdad? Plena. Llena de vida. De sonrisas. De momentos. Momentos que creías que no existían. Momentos que inventan los guionistas de cine para hacernos creer que existen las historias de amor perfectas. Todo es mentira. ¿Cierto? Hasta que lo vives por ti misma. Quizá para un guionista no sea una historia digna de una película, pero para ti es la película de tu vida. La que vives, la que sientes, la que quieres. Y lo escribes tú. Como quieras, al ritmo que quieras. Con tus personajes, sus momentos, sus aventuras, sus todos. Tú eres la que escribes. "Pasa a paso, momento a momento, soy yo la que escribo mi cuento." Y es así. Lleva mucha razón. Momento peliculero. Que va. Tu momento. Ese abrazo. Esos besos. Esas caricias. Su sonrisa. Tu sonrisa. El latido de su corazón. Su respiración. Todo perfecto. Si pudieras parar el tiempo para analizarlo todo detenidamente te darías cuenta de lo perfecto que es. Que no acabe nunca. Nunca. Te pasarías así toda una vida. Entre sus brazos. Sintiendo ese calor que tanta seguridad te da. Cierras los ojos. Que no acabe nunca.

jueves, 20 de octubre de 2011

Tengo ganas de ti.

"Y después, pluf, precisamente como la nieve, también este recuerdo se deshace. No hay nunca un por qué para un recuerdo; llega de repente, así, sin pedir permiso. Y nunca sabes cuándo se marchará. Lo único que sabes es que lamentablemente volverá. Aunque por lo general son instantes. Y ahora sé cómo hacerlo. Basta con no detenerse demasiado. En cuanto llega el recuerdo, hay que alejarse rápidamente, hacerlo en seguida, sin miramientos, sin concesiones, sin enfocar, sin jugar con él. Sin hacerse daño. Así, mucho mejor... Ahora ya ha pasado. La nieve se ha deshecho del todo."



miércoles, 19 de octubre de 2011

Deshazte de las ataduras.

Que te echo de menos. Pero hay que ser fuerte. Luchar contra la tristeza. Pensar que lo conseguirás cuando en realidad estas apunto de tirar la toalla. Sí, así es como se hace una persona fuerte. Es imposible no pensar en esas cosas. No somos dueños ni de nuestra mente ni de nuestro corazón. Comprobado. Crees que tienes la mente en blanco y cuando te das cuenta de lo que estas pensando ya es demasiado tarde. Nadie puede evitar no pensar en alguien. Apartarlo así sin más. Por mucho que se intente. En algún aspecto siempre estará presente. Eso no se puede evitar. De ninguna manera. Ya lo comentó alguien en el momento adecuado: no se puede olvidar a una persona en tres días, tres horas, tres minutos... Tiempo. Tiempo es lo que me hace falta a mi para que todo se equilibre. Pero, lamentándolo mucho, no lo tengo. Y nunca lo tendré. El tiempo es algo relativo. Si lo usas no vuelve. Si no lo usas no vuelve. Úsalo con cabeza. En mucho tiempo pueden pasar millones de cosas. En menos de una micro parte de ese tiempo pueden pasar esos millones de cosas posibles. Nunca subestimes el tiempo. No entiende de sentimientos. No entiende de nada. Solo se limita a pasar. Y pasa. Y pasa. Y pasa. No lo veas pasar. Vive tu tiempo.

lunes, 17 de octubre de 2011

Nueva forma de vida.

Te sientes tan mal. Tan basura. Tan miserable. Tan despreciable. Tan desdichada. Tan utilizada. Tan...poca cosa en este mundo. Que no sabes que hacer. Y eliges cegada por tu estado de ánimo. Puede que no sea lo mejor. Pero con el tiempo lo será, seguro. Pero tienes un as bajo la manga. Tus tres nuevas filosofías. Sonreír, sentirte fuerte y que no te importe lo que digan los demás. Y las usas. Empezando por la de sentirte fuerte. Lo mejor que necesitas en esos momentos. Vitalidad. No sentirte una mierda. La música ayuda. Siéntete mejor. Fuerte. Luego utiliza la segunda. Sonreír. Y sonríe. Aun que sea a un espejo, a la ventana, al infinito. Y por último, que no te importe lo que digan los demás. Desahógate. Cuéntalo todo. Sin importar lo que digan los demás. Justamente. Muy bien. Eso es. Sin más. Usa las tres. En ese orden. Y darán resultado. Levanta la cabeza y sigue adelante. No vivas mirando si hay piedras en el camino. Levanta la cabeza. Si tropiezas tropezaste. Ya te levantaras. Filosofía nueva.

No importa nada más.

Que no te importen los demás. Piensa en ti por un momento. Deja el "qué dirán" a un lado. Tú. Tu vida. Tu misma. ¿Qué importa lo que digan de ti? Haz lo que quieras cuando quieras. Siéntete libre sin que nada más importe. Equivócate. Significará que lo estas intentando. Pero no te rayes por eso. Si quieres ser libre necesitas equivocarte. Nadie es perfecto. Nadie. Mínimo fallo. Pero nadie es perfecto. Sabes que debes. Búscate. No será fácil, pero llegarás al final. Y sonreirás. Más que nunca. Como nunca has sonreído. Sigue el camino. Pero mira al frente. Deja de mirar a los lados como si todo el mundo pusiera los ojos en ti. No te importa quien te vigila, ¿de acuerdo? Solo importas tú. Tu felicidad. El poder alcanzarla en algún pequeño instante de tu vida. Poder acariciarla con los dedos. No pienses. Actúa. Reflexiona las cosas una sola vez. No le des mil vueltas o al final no sabrás que hacer. No vivas al límite, impón unos límites. La felicidad no está en lo que opine alguien de ti. Está en lo que estés dispuesta a hacer para alcanzarla. Piensa en eso. Reacciona. Actúa. Búscate. Piensa. Pero piensa en ti.

domingo, 16 de octubre de 2011

Dilemas.

Sí o no. Blanco o negro. Frío o calor. Día o noche. Dilemas. Como dejarse llevar u olvidar. Con lo bonito que es dejarse llevar. Como la seda. Como las olas. Sin que importe nada más. Pero a la hora de dejarse llevar llegan problemas. Problemas que no te permiten dejarte llevar. Que te plantean otra situación completamente distinta. Olvidar. Olvidar y borrar las demás opciones. A veces es mejor así. Dejarlo pasar. Dejarlo llevar. Por mucho que cueste. Olvidar. Puede que cuando olvides te arrepientas de haberlo hecho. Pero es imposible. Es imposible olvidar y arrepentirse. Si te arrepientes no has olvidado. Pero te convences de la situación. Te convences de que todo irá mejor. De que los problemas se solucionarán. De que todo saldrá bien. Aún que pueda que en el fondo sea mentira. Pero te convences. No se puede luchar contra eso. Son demasiados inconvenientes. Inconvenientes imposibles de solucionar. Sería imposible intentarlo siquiera. Convencida. Convencida y decidida. Y en proceso. En proceso de olvidar. En proceso de sufrir como nunca has sufrido. Porque ya tienes tus añitos y la cabeza suficiente como para saber que va a doler. Y por mucho que duela sigues adelante. Listo. Ya nadie me hará cambiar de opinión.

Pero, ¿de verdad?

sábado, 8 de octubre de 2011

Momentos felices.

Lo mejor de tu vida. Ese momento que nunca olvidaras. En el que no paraste de sonreír. En el que lloraste de alegría. El que te hubiera gustado que durase toda la vida. Estando con la gente que querías. Saltos, gritos, abrazos. Genial. Recuerdos. Ahora solo hay eso. Las buenas cosas siempre se acaban. Los buenos momentos suelen durar poco para que siempre quieras más y te torture el recuerdo de lo que pudiera haber pasado. Pero son buenos momentos. No piensas en eso cuando te encuentras con gente a la que hacia ya tiempo que querías ver. Te giras, te sorprendes y les abrazas. La felicidad se desata. Llevas esperándolo meses y meses. Un sueño. Hecho realidad. Increíble. Los buenos momentos deberían durar siempre. Para siempre estar feliz y tener esa sensación de plenitud en el estomago. Persigue tus sueños y conseguirás esos buenos momentos. Lo difícil se hace, lo imposible se intenta. Esfuérzate. Esfuerzate por ser feliz. Y poder gritar a los cuatro vientos que eso es lo que quieres. Que por lo menos has tenido un momento en el que sonreír. En el que llorar de felicidad. Que nada ni nadie hará que cambie. Y que quieres repetirlo miles de veces más.

lunes, 3 de octubre de 2011

Olvidar.

Tú apareces. Nosotros nos hacemos amigos. Yo me enamoro. Yo te lo digo. Tu me sigues. Tu crees enamorarte. Nosotros seguimos bien. Tú me haces daño. Yo olvido. Olvidar.Verbo de la primera conjugación. Tres sílabas. Más de tres días, o incluso meses para ponerlo en practica y decir que ha sido totalmente efectivo ese verbo. Prioridad. Saber cómo y cuándo utilizarlo. Puede causar daños irreparables si se usa sin cabeza o en un momento que no sea el adecuado. Causa de uso especial para la ocasión: herida amorosa. Porcentaje de uso de este verbo con heridas amorosas: 90%. Efectos secundarios al usarlo: llorera, sentimiento de culpa o de soledad. Puedes pensar que no estas haciendo lo correcta. Si lo tienes claro, no interrumpir el tratamiento por nada del mundo. Volver al principio significaría tener que volver a usar el tratamiento más adelante y así sucesivamente. Una vez que el tratamiento se utiliza una vez no se puede utilizar más veces intentando obtener un buen resultado. Por mucho que la gente se empeñe. O se utiliza y se llega hasta el final, dure lo que dure, o no se utiliza. Si estas dispuesta a llegar al final utilízalo, si no, ríndete ya. Resultados del tratamiento: sensación de cansancio, vacío mental y una habitación nueva y vacía en tu corazón.

sábado, 1 de octubre de 2011

Frustración.

Te sientes estúpida. Las desgracias nunca vienen solas. Cuando piensas que todo se va equilibrando y van apareciendo cosas buenas, todo se cambia. Ocurre un giro de 360 grados que lo pone todo patas arriba. Sea lo que sea. Si una desgracia aparece, agárrate porque en poco tiempo aparecerá otra. La vida es así. Un cumulo de curvas y altibajos. Pensándolo bien, si la vida fuera un camino de rosas no sería vida. Pero cambios tan bruscos tampoco deberían de ser estrictamente necesarios. No hace falta. Pero no puedes hacer nada. Lo que debe de pasar pasará. No se puede cambiar. Solo te queda mirar de cara al futuro. Trabajando día a día para que tu futuro no sea tan pésimo. No se puede predecir el futuro, lo tienes que crear tú. Aún que ahora estés en el duro presente. Solo te queda llorar, dejar de llorar y sonreír. Pero son muchas las cosas que ocurren. Muchas las noches en las que se te quedan los ojos como platos sin saber si dormir o llorar. Y optas por llorar. Y se te pasan miles de coas diferentes por la cabeza. Cosas que no sabes siquiera si tienen la importancia que les estas dando. Solo queda dejar que pase lo malo. Y que vuelva lo bueno. Y que desaparezca otra vez. Una y otra y otra vez.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Dejar de hablar.

Es mi vida. Lo primero. MI vida. Mi propiedad. Yo soy la dueña de mi vida. Nadie más. Yo me enamoro de quien quiero, cuando quiero. Yo decido lo que hago, cuando lo hago y como lo hago. Si tanto te interesa mi vida, suscríbete a ella y te mando todas las novedades que quieras. Pero yo decido. Tú, no. Me da igual lo que pienses, pero si no piensas mejor. ¿Tan aburrida estas que tienes que decidir mi vida? ¿Tienes una agenda en la que ponga lo que debo de hacer a cada hora? Supongo que no. Sería muy deprimente para ti. Así que mantente al margen. No te metas. Aire. Espacio. Anda. Búscate que andas muy perdida. Mucho. Necesitas algo diferente. O una vida diferente en la que meterte. Déjalo ya. Te odiaran menos, te querran más. Si sigues así nadie te contará nada. Para que, si luego vas a meter en tu cabeza lo que quieras. Mira, yo te quiero, pero a veces las personas que queremos se pasan. Se pasan y no lo saben. Y aquí estoy yo para decirte que te estas pasando. Vale, te quiero, pero córtate un poquito. Entiendes. Más claro, agua.

Libérate.

Pero nada. Nueva filosofía. La de sonreir. La de no rayarse. La de llorar si lo necesitas. Pero... pero nada. Punto. Es hora de cambiar ya. No se puede estar toda la vida maldiciendo tu existencia por las esquinas. No se puede no mostrar una sonrisa de vez en cuando. No se puede. No te puede ver todo el mundo mal siempre. Si no arriesgas no ganas. Problemas tiene que haber. Si no la vida sería demasiado aburrida. Pero también es aburrida si hay problemas y lo único que haces es encerrarte en tu habitación a llorar. Plántales cara. Será divertido. En cierto modo. Lo que tienes que hacer es cambiar de una vez. Te sentará bien. Aléjate de la rutina. Haz lo que quieras hacer. No intentes ser feliz. No lo conseguiras. Solo intenta sentirte bien contigo misma. Que tu día a día sea cada vez  mejor. Tu vida es tuya. Nadie puede decidir por ti. Y si lo hacen, no deberían hacerlo. Así que reacciona. Es tu vida. Es tu juego. Reinicia. Vamos, hazlo. Se puede conseguir. Nadie te puede decir nada. Libertad. Sé libre. Es lo mejor que hay. Sentirte bien. Y si, estarás mal miles de veces. Pero por sentirte mal, llorar, rallarte y hacer todas esas cosas que solemos hacer cuando nos rayamos, no estarás mejor. Si sonries, quizas tampoco estes mejor porque los problemas estaran ahí. Pero por lo menos buscaras una sola luz con la que poder continuar tu camino.


sábado, 24 de septiembre de 2011

Muestra tu lado diferente.

Os la dedico. A todas esas personas, a todos esos adolescentes que ahora mismo están pensado en desaparecer y no tener que volver a preocuparse de nada. Piensa en todo lo malo. Vamos, reúnelo. Llora. Llora con lagrimas de cocodrilo. Una hora, dos, una lagrima, dos. Desahógate. La música es buena. Ponte música triste. Mira por la ventana. Sigue llorando. Ahora siéntate. Mirate al espejo. ¿Que ves? A ti. Justo al acabar de llorar. ¿Quieres que te vean así? Claramente no. Sécate las lagrimas. Acicalate el pelo. Respira hondo. Y ahora, sonrie. Hay veces que tienes que sonreir y te cuesta mas porque el peso de las malos pensamientos es mucho mayor que en otras ocasiones. En ese caso, ponte una sonrisa más grande. Mírate. Te ves bien. La sonrisa se te borrará y te quedaras mirando tu cara reflejada en el espejo. Reacciona. Reacciona ya. Mira hacia otro lado. Piensa. Ya no sonreirás más. Cuentaselo a alguien. Desahogate de nuevo. Llorar no siempre es lo más infalible. Sabes en quien has pensado. Te entenderá. Confía en tu gente. La vida es así. Hay tormentas y días de sol. Hay Verano e Invierno. Pero eres especial si todo se nubla justo cuando llega el Otoño.

martes, 20 de septiembre de 2011

Quiérete, quierelos.

No dejes que te pisoteen. Ni que te traten  mal. ¿No les gustas? ¿Y? Como yo siempre digo. Ningún problema. Cuatro niñatos que no saben lo que es conocer de verdad a una persona. Céntrate en la gente que conoces bien. O que crees conocer. Porque nunca se conoce del todo a una persona. Lo digo y lo diré siempre. Tu mejor amigo puede darte la patada en cualquier momento. Por muy pequeñita que sea. Siempre habrá alguien que diga eso de "te lo cuento, pero no le digas nada a nadie". Con simplemente esa frase ya te esta mintiendo y decepcionando. Y cuando te la dicen a ti ya están decepcionando a alguien diferente. Nadie realmente sabe guardar un secreto. Pero hay personas y personas. Las hay que guardan la gran mayoría de los secretos y son las personas a las que tu quieres y luego están las personas a las que simplemente tienes que ignorar. Si quieres que te vaya bien, céntrate en lo bueno, en lo que quieres, en lo que te gusta. Porque ya lo dijo alguien alguna vez: no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Y si el desprecio es el no hacer aprecio, para que darles coba y desperdiciar media vida comiéndote el coco. Disfruta.

domingo, 18 de septiembre de 2011

A veces no es un problema.

Pienso que ya canso. Que ya le he dado demasiadas vueltas al tema. Pero es inevitable. Es inevitable el no hablar de él. Es inevitable no quererle. Quiero que este a mi lado y caminar por la orilla del río haciéndonos jugarretas. Quiero que me sonría. Quiero que me llame de esa forma tan peculiar y cariñosa. Quiero que me acaricie la cara. Quiero que señale la estrella que más brilla en el cielo y que me la dedique. Quiero que me quiera. Pero como él nunca sabrá que le quiero no se puede hacer nada. Me niego a que cuando lea mi nombre no me hable. Me niego a no poderle contar mis problemas y a que no se preocupe por mi. Prefiero callarme y seguir formando parte de su vida, a abrir la bocaza y que no se acuerde de mi nunca más. No es amor. Es cariño de amigo. Me conformaré con eso. Se me pasará. Espero. No es justo que el corazón decida sin pedirnos permiso. Siempre lo diré. Pero es así. El juega por su cuenta. Nunca pregunta. No le importa si lloras por las noches. Él decide por ti. Y una vez que decide es muy difícil echarse atrás. Es así. No hay más. Estas enamorada. ¿Y qué? Ningún problema. Ya te contaré la clave para no sufrir. Si es que la hay.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Estar enamorada.

Y sientes que ya está hecho. Que es él y nada más. Que cada día que pasa la habitación que ocupa en tu corazón se vuelve más grande y lujosa. Que tiene las mejores vistas y que es especial. Que es el único que te hace sonreír como una niña de preescolar. Que sientes no poder abrazarle y que te gustaría que se parara el tiempo para poder besarle eternamente. Y es ahora cuando gritarías su nombre a los pies de un acantilado. Cuando dibujarías corazones alrededor de sus iniciales. Es ahora cuando sabes que estas enamorada. Cuando por la noche le piensas continuamente y por la mañana solo quieres hablar cuanto antes con él. Realmente nadie sabe muy bien los síntomas del amor. Pero todo el mundo dice que uno de los principales es el no parar de pensar en esa persona. Puede que tengan razón. Y como no paras de pensar en él ya estas enamorada. Y si estas enamorada ya la has cagado. Porque estar enamorada y no ser correspondida es la mayor putada que hay. Llorar en tu cama con esa canción a piano de fondo es un suicidio psicológico. Pensar que todo se va a ir a la mierda en cuanto expreses tus sentimientos es peor aun. Por eso la mayoría de los enamorados viven su amor en secreto. Pero ellos solos. Son parejas de uno. Parejas sin emparejar. Gente que es más feliz callándose que diciendo la verdad.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Cuando alguien haga algo.

Y siento que es así. Que ya sé lo que quiero. Que no me importa meter la pata hasta el fondo. Que no me importará el resultado. Que solo me importa hacerlo. Desahogarme. Decirlo todo. Y si me encuentro en frente de un acantilado enorme con las olas rompiendo en mis pies, alzo la vista y solo veo el infinito, grito su nombre. Para que todo ser viviente que me escuche sepa lo mucho que le quiero. Que ya no tengo que esconderme por nada. Que nunca lo tuve que hacer. Que desde el principio esa chispa que saltó no era otra cosa que lo evidente. Que no podía cerrar los ojos a ese fuego que se fue avivando poco a poco al saltar la chispa. Que me da igual que me critiquen. Que me da igual que no me quiera. Que me da igual todo. Que yo me quedo bien. Yo me desahogo. Y con un poco de suerte él sentirá lo mismo por mi. Y no me lo dirá. Por la noche en su cama reflexionará y al día siguiente me lo confesará. Y seremos la pareja feliz, la que se quiere, la que podría estar todo el día el uno con el otro. ¿Y sabes cuando? Cuando alguien invente algo para convertir los kilómetros en centímetros.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Amar o ser amado.

Pensando temas sobre los que escribir. Intentando expresar sentimientos. Y solo sale él. Solo quiero expresar un sentimiento. ¿Realmente será verdad? ¿Será que le quiero? ¿Será que no esta y le echo de menos? No sé lo que siento. No sé lo que quiero. Mi sentido común me dice una cosa pero mi corazón me grita en un susurro lejano todo lo contrario. Como si no lo quisiera oír. Y me encuentro a mi misma. Tirada en la cama. A las tantas de la mañana. Escuchando su canción favorita. Dándole vueltas a la cabeza. Suspiro. Recuerdo. Y analizo la situación. Y le analizo. Analizo todo. A quien quiero engañar. Si no está me emparanoio. Se me viene cualquier tonteria a la cabeza. Son justamente las tonterias que no quiero que sucedan. Como que desaparezca. Y las pienso. Pensando que se convertirán en realidad. Materialmente imposible. ¿Por qué? Porque alguien que no está a tu lado no puede desaparecer de el.

domingo, 4 de septiembre de 2011

No se olvida.

¿Y qué si no lo he superado? ¿Y qué si quiero seguir martirizandome? ¿Y qué si quiero que siga en mi cabeza? Su recuerdo me hace feliz. Aun que ya no esté. Aun que no pueda sentir su calor. Aun que sus abrazos ya no me demuestren nada. Puede que suelte alguna lagrima que otra cuando me viene a la cabeza su recuerdo. Pero lo prefiero así. Ya nunca cambiará. Ya nunca volverá. Su recuerdo quedará vivo en mi por siempre. Nunca se me olvidará. Y lloraré más que nunca. Por mucho tiempo que pase. Pero será mi forma de expresar todo lo mucho que la apreciaba. Lo mucho que era para mi. Aun que no se lo demostrara. Estará siempre en mi mente. En mi corazón.

Sin miedo.

Le vi. Lo conocí. No me fijé en él. Ni siquiera me quedé con su nombre. Por la noche no le pensé. No le soñé. Al día siguiente, ni me fijé. Mal. Hablé con él. Hablé, hablé, hablé...cada noche. Ya era una rutina. Supe que era diferente en poco tiempo. Sabía que era especial. No era como el resto. Me quedé con su forma de ser. No le tenia delante, pero él era el que hablaba. Me ayudó, me consoló, me aconsejó. Me resolvió la vida. Gracias a él me di cuenta de muchas cosas. Me di cuenta de que las personas tenemos derecho a ser libres, a ser como queramos ser sin tener que escondernos. Le di las gracias indirectamente. Se dio cuenta. En poco tiempo me conocía mejor que cualquier amigo de la infancia. Ahora no está y le hecho de menos. Esa persona también la tienes tú. Date cuenta. Si te falta le piensas. Si está sonrires. Aprovéchalo. No seas ingenua. Hay gente para ayudarte. Apoyate. No te caeras.



sábado, 3 de septiembre de 2011

El que la hace la paga.

No hay por qué querer a todo el mundo. Siempre hay gente a la que le tienes cariño y otra a la que simplemente desearías no volver a ver. ¿Por qué? Hay muchas opciones. Se pueden hacer miles de putadas. Te pueden mentir, te pueden hacer daño, te pueden decir cosas despreciables, te pueden maltratar... Vives feliz. Pensando que todo está genial y que, por una vez, tu vida tiene sentido. Y todo se desmorona. Porque esa persona en la que pusiste tu confianza, tus sueños y tu amor, no era más que una mentira. Entonces intentas reaccionar. Tienes que reaccionar. Hacer algo. Deprisa. Puedes dejarlo pasar y no mirarle más a la cara o puedes demostrarle lo despreciable que es y lo mal que ha hecho las cosas. Opto por la segunda. No seras mala persona por hacerlo. Tienes derecho. Te ha humillado, pateado y destrozado. Son tres razones que te dan derecho a humillarla, patearla y destrozarla. No será un "ojo por ojo" porque nunca seras capaz de devolverle todo el daño que te ha hecho. Será dolo para dejarle un último recuerdo de ti, porque nunca volverás a mirarle a la cara.

Simplemente sueñas.

Piensa un momento. Has visto muchas películas en la vida. En alguna habrá salido la típica fiesta adolescente en una mansión indescriptible con una piscina más increíble todavía. Todo el mundo ríe. Todo el mundo baile. Todo el mundo se lo pasa bien. La música suena. Llegas. Bajas despacio las escaleras de camino al gentío. Le sonríes a alguien que conoces. Vas saludando a la gente que ves mientras te acercas a por algo de beber. De repente levantas la vista. Vuestras miradas se cruzan. Está ahí. Te ha visto. Sonríe. Tú una sonrisa tímida. Te giras. Sirves tu bebida. Te das la vuelta. Se te cae el vaso. Miras hacia abajo. Estaba detrás de ti. Le miras a los ojos. Y sucede. La canción se cambia. Llega esa que tanto te gusta y que alguna vez, quizás en un sueño, compartisteis. Algo salta. Sientes su corazón. Él nota tus nervios. Y todo comienza. Con un beso bajo las estrellas, envueltos en una canción que os definirá en un futuro no muy lejano y arropados por un montón de gente que no sabe que esa noche ya es especial.


miércoles, 31 de agosto de 2011

LAST NIGHT ON EARTH.

Si fuera tu última noche en la tierra, ¿qué elegirías? Amor, amigos, familia... Suponiendo que no estarías nunca más con nadie, que te irías a un lugar desconocido, que sería tu última noche en la tierra, ¿qué harías? Reúnelos a todos. A todos tus amigos. Y cuando digo todos, me refiero a esa niña con la que hacías albóndigas de arena en preescolar y que no has vuelto a ver en diez años. También me refiero a ese amigo que te apoya por muy lejos que esté. Y a esa gente con la que siempre andas. Júntalos. A tus familiares. Aun que unos sean de una punta y otros de otra. Unos de abrigo y otros de abanico. Júntalos. A esa persona. Dile hora y lugar. Dile que será especial y la necesitas allí. Irá. Y cuando llegue la noche, te vestirás con ese vestido que siempre soñaste con ponerte, te pondrás esos pendientes tan preciosos y nunca nadie más verá tu pelo como te lo pondrás para la ocasión. Allí estarán todos. Tus amigos, tus familiares y... él. Te acercarás al micrófono, les agradecerás a todos por estar allí. Les dirás que les quieres y que algo les une a cada uno. Tú. Bajarás. Irás a donde él. Y le dirás que es la persona más importante de tu vida. Que le sueñas cada noche y que le amas con locura. Acto seguido te darás la vuelta, saldrás por la puerta, una lagrima caerá al suelo y nadie más sabrá que esa fue tu última noche en la tierra.

lunes, 29 de agosto de 2011

Paciencia.

Hay ocasiones en las que, con un simple chasquido de dedos, te gustaría transportarte a un lugar lejano. Casi imposible de llegar. Solo para estar en ese lugar, ver a alguna persona especial, asistir a alguna fiesta... Ojalá fuera tan fácil. Poder cerrar los ojos y al abrirlos encontrarse en el lugar deseado. Siempre puedes creer que algún día se cumplirá. Hay tantos lugares que queremos visitar, tantas las personas a las que queremos ver. Algún día podrás. Tarde o temprano. No seas impaciente. Podras llegar. No con un chasquido de dedos, pero llegarás. Y podrás asistir a esa fiesta y ponerte ese vestido que tanto te gusta para la ocasión, podrás visitar esa fuente en la que por la noche se ven reflejadas las estrellas y podras abrazar y mirar a los ojos a esa persona especial. Poco a poco. Sin prisa.

domingo, 28 de agosto de 2011

Va por ti, ¿sabes?

Me lo haces una vez, me lo haces dos, pero a la tercera vez no te salvas. Crees que puedes hacer conmigo lo que quieras y no es así. Siempre has pensado que soy como un juguete al que puedes manejar a tu antojo. Se acabó. Este muñeco se ha quedado sin pilas. Ya no existe para ti. Este muñeco ha aprendido a tener secretos, ha aprendido a no hacer todo lo que le digas, ha aprendido a no besar por donde tú pisas. Ha aprendido a tener su propia vida. Me has perdido. Aún que tú no sepas por qué. Yo no te lo diré. Cuando tengas un minuto para pensar, reflexiona. Creías que ibas a poder seguir chupándome la sangre y que yo iba a seguir solucionándote la vida. No es así. Voy a cambiar. Ya he cambiado. Me buscaré a mi misma y tú no estarás en esa búsqueda.

Reacciona ya.

En la vida de algunas personas llegará ese momento en el que se den cuenta de que todo lo que han hecho y han construido era una vil mentira. Que las personas en las que tu creías confiar te dan la patada a la mínima de cambio. Te das cuenta de que en realidad tu gente no está ahí. Está muy lejos. Tú eres muy diferente. Llega un momento en el que te hartas de todo. Lo mandas todo a la mierda. Y a todos. Lloras. ¿Y qué? Tu lloras, ellos gozan. Tu las pasas putas, ellos disfrutan. Te acoges en ese par de personas contadas a las que les puedes decir todo esto sin miedo a que te digan que estas loca o que simplemente no sabes lo que quieres. Lo sé de sobra. Esto no. Odio mi vida, sí, la que yo misma he construido. Pero piensas. Y piensas en que los errores, como esta puta vida, están para solucionarlos.

viernes, 19 de agosto de 2011

No decidas por mi.

Odio. Lo odio. Se me quita la sonrisa. Odio cuando deciden por mi. Yo soy yo. Mi vida es mía. Yo decido en ella. No sabes nada. Crees que lo sabes todo y no sabes nada. Yo decido. YO. Déjame hablar y cállate tú. Yo tomaré mis propias decisiones. Es mi vida. Intenta poner en rumbo la tuya y deja que la mía siga su camino. Sigue intentando ser quien no eres. Farda de lo que no tienes. Pero a mi déjame con mi sencillez. Yo y solo yo soy dueña de mi vida. Cerrada a cal y canto. Nadie más puede entrometerse en ella y mucho menos intentar dirigirla. Repito, nadie. Piensa en como solucionar lo tuyo y déjame seguir con lo mio.

jueves, 18 de agosto de 2011

Cuando sucede algo así.

Estaremos los dos, entre mucha gente. Reiremos. Será una noche cualquiera. Miraremos el cielo. El resto reirá con nosotros. Como si nada. Tranquilamente. Amigablemente. Amigos. Nunca pensar en lo que pudiera suceder en un futuro. Ni si quiera te has parado a pensarlo nunca. Un futuro no muy lejano. Concretamente muy pronto. Cuando las miradas se crucen. Las sonrisas salgan solas. Las luces se apaguen. Cuando nos acerquemos a unos centimetros el uno del otro. Cuando nuestras manos se unan. Cuando sintamos el latido de su corazón. Cuando la sonrisa se borre y lo único que quede sean  miradas. Cuando salte la chispa del amor.

A veces sí, a veces no.

Tu cabeza dice no. Ni si quiera sabes si es un sí. Estás tan centrada en pensar que no puede ser que te niegas si quiera a imaginártelo. Lo estropearías todo. No hay nada. No me arriesgo. Pero llega. Y te habla. Y sonríes. Es especial. Pero todavía no sabes en que sentido. Una parte de ti lo sabe. Pero tienes que encontrar en que parte está. Mente o corazón. Te escucha. Sabe todo sobre ti. Estás a gusto cuando aparece. ¿Realmente será amor? No lo piensas. Niegas con la cebza. No, no puede ser. De ninguna manera. Miras un punto fijo. Es la típica situación de: lo niego pero es que sí. No, imposible. Si, sabes que va a ser que sí. Un montón de respuestas se te pasan por la cabeza y no sabes cual elegir. El tiempo lo dirá. O puede que no. Puede que para cuando te decidas sea ya demasiado tarde. O puede que si tomas la decisión equivocada lo estropees todo.

lunes, 15 de agosto de 2011

Sé diferente.

Si eres diferente, eres especial. Si eres especial la gente se fija en ello. Si la gente se fija en ello es que es importante. Ser diferente es especial. No te reduzcas a un molde en el que se encuentran miles de personas. Impón tus pensamientos y tus propias decisiones. No dejes que te manipulen. Vive tu vida. TU vida. Hazte a ti misma. No dejes que te hagan. Estarás encerrada en una vida que no te pertenece. No será tu vida. Empieza a hacer lo que tenías que haber hecho hace mucho tiempo. Despierta. Chasquea los dedos. Estás ahí. Tú y solo tú. Si no les gusta, no te quieren. Busca. A alguien le importarás. Vete de persona en persona. Si te escucha, le importas. No es malo cambiar. Solo tienes que descubrir lo que eres. Lo sabrás con el tiempo. Y siempre encontrarás alguna persona que piense como tú, que quiera ser diferente. Entonces descubrirás ese nuevo mundo de la gente especial. Esa a la que lo superficial no le gusta, los que saben lo que quieren.



sábado, 13 de agosto de 2011

Rutina modo off.

- Sentada en la hierba. De noche. Escuchando el sonido del agua cayendo en la cascada. Mirando las estrellas. Se acerca por detrás. Camina despacio. Llega a donde yo estoy. Se sienta a mi lado. Mira las estrellas. Suspiro. Me mira. Mira hacia abajo. Le miro. Me mira. Le quito la mirada. Sabe que no estoy bien. Me abraza. Le abrazo. Lloro. Me acaricia el pelo. Una especie de "todo saldrá bien" sale susurrando de sus labios. Me aparto. Me dice que ya pasó todo. Le miro. Asiento con la cabeza. Me seco las lágrimas. Le da un toque chistoso a la situación. Río aún con algunas lágrimas. Estoy bien.
¿Queríais beso? No siempre las situaciones bonitas de película tienen que acabar en beso. La persona que te trata así no tiene porque ser tú pareja o la persona que te gusta. Existe el termino "buen amigo" o "mejor amigo". Volvemos a la misma. Estereotipos. Ojalá algún día un buen amigo pueda consolarme de esa forma cuando esté mal sin tener que acabar en beso o en romance peliculero después. Sé que sucederá. Aun que parezca increíble. Solo hay que ver más allá.

viernes, 12 de agosto de 2011

Yo también te quiero.

+ Tengo un problema.
- Cuéntame.
+ Me gusta una persona, pero no sé como decirselo.
- Lánzate.
+ Es que tiene pareja pero se ve claro que no están bien y creo que él siente algo por mi. Probablemente sea solo amabilidad por su parte, pero es muy buena persona conmigo.
- Nada, seguro que no se lo merece.
+ Pero... ¿qué le digo?
- Dile que simplemente estas enamorada de él y que sueñas con estar a su lado. Que sabes que no es feliz con su novia y que ella no le merece. Que tú siempre estarás ahí para lo que sea y que no te lo sacas de la cabeza. Que cada día que pasa sin él te sientes peor y que ya no te puedes callar cuanto quieres besarle. Y dile también que él elige, si seguir pasándolo de pena con su novia sin saber lo que hace o perder la oportunidad de estar contigo.
+ Vale... estoy enamorada de ti y sueño con estar a tu lado. Sé que no eres feliz con tu novia y que ella no te merece. Siempre estaré ahí para lo que sea y no te saco de mi cabeza. Cada día que pasa sin ti me siento peor y ya no me puedo callar cuanto quiero besarte. Entonces tú elijes, seguir pasándolo de pena con tu novia sin saber lo que haces o perder la oportunidad de estar conmigo.



miércoles, 10 de agosto de 2011

Se tu misma.

No te sientes bien. Sientes que no es tu lugar ni tu momento. Ya lo sé. Cambia de aires. No seas como quieren que seas. Se como quieres ser. No pretendas amoldarte a un prototipo. Diseña tu propio día a día. Aprende a decir no. Contesta a quien le tengas que contestar. Se amable con los que nunca lo eres. Acostúmbrate a integrarte. No analices lo que dices, solamente dilo. Di NO si lo necesitas. No pienses en lo que puedan pensar lo demás. Solo piensa como te sentirás tú. Aprende a quererte. A ser un poco egoísta. A decidir por ti misma. Cuando ya llevas así mucho tiempo, sale solo. El mínimo roce y ya sabes por qué es. Por no ser tu misma. Porque estas siempre al que dirán. Aprende. Actúa. Pronto.

martes, 9 de agosto de 2011

Cosas que nos hacen sonreír.

Siempre esta esa canción especial que te recuerda a esa persona especial. Algo especial para alguien especial. Y una frase que destaca. Cuando la escuchas la sonrisa sale automáticamente y viene a tu mente esa persona. Siempre hay una canción que destaca. Que te lo recuerda. Ojalá pudieras cantársela. Sabría lo que sientes. Ojalá pudierais escucharla juntos. Sentados en la playa, mirando las estrellas. No lo olvidarías nunca. Y luego, después de mucho tiempo, aún que creas que ya no está en tu corazón, la canción saldrá a la luz. Y tu pensarás. Y tendrás que sonreír. No podrás negar lo feliz que fuiste. Esa canción existe siempre. ¿O no? Piénsalo. ¿Cual es tú canción? Sí. Lo sabes. Te recuerda a él. Ahora sonríe. Es bueno sonreír. Estás enamorada. No hay problema. La canción ya forma parte de tu vida. No la eches. Siempre hay alguna. La música es una parte imprescindible del amor. El amor se expresa mucho mejor con música. Esa canción, es vuestra canción. No importa que él no lo sepa. Importa que tú sonrías.

domingo, 7 de agosto de 2011

Adolescencia.

¿Quién no lo ha hecho alguna vez? Estas tomándote una Coca-Cola. Lata. Anilla. ¿Quién habrá inventado lo de decir el abecedario mientras vas girando la anilla? Todos lo hemos hecho alguna vez. Esperando que nos salga esa letra tan especial. Parece una tontería pero hay veces que nos damos cuenta de a quién amamos por tonterías como esa. Tú giras la anilla, pero, ¿qué letra estas esperando que salga? A veces nos damos cuenta de esa manera tan peculiar. ¿Y cuándo sale la letra que esperabas? Sonríes. Aprietas la anilla con el puño cerrado como si de alguna forma quisieras que esa persona supiera lo especial que es para ti. Guardas la anilla. Claro está. Puede que la pongas en un collar o en una pulsera. Saldrás a la calle y la verán. Seguro que alguien astuto te pregunta que letra te ha tocado para que la hayas guardado. Tú solo sonríe de nuevo.

sábado, 6 de agosto de 2011

Buscate a ti mismo.

Cuando no sabes como te sientes tampoco sabes qué hacer. Te tumbas en el sofá, ves la tele, pones música... Nada. Todo igual. Te preguntas por qué estas así. Analizas. No ha pasado nada en especial por lo que puedas estar así. No hace falta que pase nada. Todo en general es lo que te preocupa. La rutina. Necesitas cambiar de aires. Necesitas ayuda. Piensas. ¿Realmente hay alguien a quien se lo puedas confesar? Analizas de nuevo. Puede. Sí. Lo hay. Está de acuerdo. Tenía razón. Pensaba que no pasaba nada y me lo ha sacado todo. Hay veces en las que no tiene que ocurrir nada para no saber si estás bien o mal. Simplemente analiza de vez en cuando tu situación. Tu vida. Y confía en esa persona. Dará resultado. Y cuando ya lo tengas todo, entonces y solo entonces, cambia.

Siéntelo.

No sabes que hacer. Vas de un lado a otro. Lloras. Tranquila. No pasa nada. No es culpa tuya. El ser humano no esta hecho para controlar sus sentimientos. Pero si se puede hacer algo. Sonreír. Pruébalo. Ahora mismo. Sonríe. Vamos, hazlo. No es ninguna tontería. Sonríe. ¿Ya? SONRÍE. Ahora te reirás. Ya hay algo por lo que sonreír. Piensas que no tienes nada por lo que sonreír hoy. Pues ya lo has hecho. Ahora levántate, sécate las lágrimas, muérdete la lengua, trágate tus pensamientos y sonríe de nuevo. ¿Lo has hecho? ¿Seguro? Bien. Para qué darle el gusto a alguien que seguro que se esta riendo de tus lágrimas. Sonríe. Pasa por su lado y sonríe. Apóyate en lo que sabes que no te va a dejar caer. En lo seguro. No todo son lágrimas. También hay sonrisas. Solo tienes que buscarlas entre la oscuridad. Las encontrarás.

Importa la música.

No me importa lo que digan. Soy fan. Ningún problema. No soy una niñata ciega. No solo me gusta él. Adoro la música. Creo que es obvio. Todo tipo de música. Pop, R&B, Rock... me da igual. TODO es música. Me identifico con todo tipo de música. Si me gusta una canción, la escucho. El cantante no me importa. Solo me importa su música. ¿Su vida? Ni me va ni me viene. Su vida no me hace pensar tumbada en la cama por las noches y no me recuerda los buenos y malos momentos. Su música si. Ver más allá. Siempre lo digo. Estereotipos fuera. Reacciona. MÚSICA. ¿Hay algo más importante? Qué más dará Miley Cyrus, que Maldita Nerea, que Shé, que Marea. Es música. Todo música. Solo música. Es lo único que debería importar. Desgraciadamente no es así. Orgullosa de lo que escucho y orgullosa de por qué lo escucho. No solo existe él, pero si hay que decirlo lo digo. Ningún problema.

viernes, 5 de agosto de 2011

Parte de mi.

Mi corazón tiene muchos huecos. Algunos ocupados y muchos por ocupar. Solo hay una condición. Si entras no sales. Lo pone al principio, en la entrada. Si no lo lees es culpa tuya. Por muy mal que me trates, por mucho que me odies, por mucho que me desees mal, de ahí no sales. Entraste. No haber entrado. Yo no te puedo echar. Ahora estas ahí. Puede que estés en un hueco luminoso, bonito y cómodo. O en uno oscuro, húmedo y sucio. Pero estas. Eso es un hecho. Tú me quisiste conocer. Tú quisiste entrar. Tú decidiste quedarte. Tú solito te fuiste. Pero una parte de ti esta en mi. Una parte de ti sigue en ese hueco sabe dios donde que algún día encontraré por casualidad. Una parte de mi sabe que me importas.

Lo puede todo.

Dan igual los kilómetros, los impedimentos, las horas que te separan de esa persona. Hay una cosa mucho más fuerte que lo puede todo. El amor. Nada importa solo con saber que estará bien. La distancia no es obstáculo. Algún día le veré. Me comeré los kilómetros para poder estar a su lado. Abrazándole, diciéndole todo lo que le amo a la cara. Mirándole a los ojos. Sumerguiéndome en ese color verde que tanto me gusta. Te despiertas. Por ahora son solo sueños. Pero siempre tendré en cuenta que estaremos mirando el mismo cielo.

Expresando sentimientos en trozos de papel.

Esos momentos en los que sientes que todo se hunde, que nada te sale bien. Escuchas música tumbada en tu cama. Lloras. No sabes muy bien por qué. Analizas. No es tanto como creías, pero lloras igual. Canciones tristes. Te identificas. Nadie te comprende. Nade te escucha. Nadie te apoya. Te das cuenta que realmente no tienes nadie a quien contarle todo esto sin callarte alguna parte. Necesitas desahogarte. Entonces lo haces. Te levantas, secas tus lagrimas y te sientas en el escritorio. Sacas un folio, un boli y te pones a escribir. Todo lo que no puedes contar lo escribes. Con detalles. Con sentimiento. Te gustaría publicarlo para que todo el mundo supiera como te sientes. Piensas. Nadie lo entendería. Doblas el papel y lo guardas debajo de los libros. Algún día lo encontraras, lo leerás y sonreirás porque estarás bien. Espérate sentada. Te vuelves a la cama. Suena una canción alegre. La quitas. Prefiero lentas, soy así. Te giras. Miras a un punto fijo y piensas. Reacciona.

jueves, 4 de agosto de 2011

Dani Fernández Delgado, un chico que canta con el corazón.

Sin conocerlo a fondo se puede descifrar su personalidad. ¿Cómo? Por su voz. Para mi su voz expresa sobre todo mucha dulzura. Tan dulce me parece su voz que me atrevo a decir que posiblemente sea una maravillosa persona con un corazón gigante. No, posiblemente no, seguro. Nunca se olvida de los suyos. Siempre se acuerda de donde viene y lo que le ha llevado a donde esta. Su voz nunca se quiebra. Permanece fuerte en cada palabra, en cada frase que canta. Para mi su mejor cualidad es su voz, una de las mejores voces que he escuchado nunca. Sin exagerar. Es muy profunda. Diría que es una voz cantada con el corazón. Las palabras le salen del corazón. Siente todas y cada una de las palabras. Se centra mucho en todo lo que hace en el escenario. Derrocha mucha energía en cada actuación y eso se nota. En todo lo que hace. Se nota. La música es muy importante para él. Yo creo que expresa sus sentimientos cuando canta. Solo hay que notarlo. No solo mirarle y saltar gritando. Escucharlo. Daros cuenta. Si lográis escuchar las palabras que le salen del corazón os daréis cuenta de quien es en realidad este chico. Diecinueve años y una grandeza única.


GRACIAS.

19 días.

Cuando puedes contar los días para hacer tu sueño realidad se vuelve mucho más especial. Cada día vas tachando un día del calendario y te sientes genial cuando ves los pocos cuadraditos que quedan para que llegue. Por las noches te acuestas con una sonrisa y sueñas lo increíble que va a ser todo. Por la mañana te levantas de buen humor. Por las tardes no paras de hablar de ello. Unos días antes lo planeas todo. Lo tienes todo listo. El día antes estas más nerviosa que nunca. Solo quieres irte a dormir para que llegue el día siguiente. Lo tienes todo a punto. Nada puede salir mal. Pensando en todo lo que has vivido durante los últimos días, te encuentras de repente, ante tu sueño.

Cuando todo se mezcla.

Le quieres, le odias, le echas de menos... sentimientos que se mezclan. No sabes que hacer. No te decides por el miedo a equivocarte. La decisión acertada te llevará a un camino de sonrisas y momentos felices. La decisión incorrecta te llevará a un camino de torturas y lágrimas. Arriésgate.

Cuando nada más importa.

Caminas entre la gente. Levantas la cabeza. Lo ves. Sonríes. Te ve. Lo mismo. Camináis uno hacia el otro. La música suena. Os paráis. Estáis cerca. Levanta la mano. Te acaricia el brazo. Bajas la cabeza. Te sujeta la barbilla y con un suave movimiento levanta tu cara. Sonríes. Os miráis a los ojos y... os olvidáis del mundo.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Te echo de menos.

Sus besos, sus abrazos, sus caricias, sus te quieros, sus susurros, su manera de mirar, su sonrisa, la manera en la que me hace sentir cuando estoy con él.

Cuando los sueños se hacen realidad.


Cuando lo veas todo negro, no te preocupes, siempre habrá algo o alguien que te ayudará a devolver el color blanco a las cosas. Al final, todo sale bien. Solo tienes que creer.

3MSC♥

Siempre hay un momento en el que el camino se bifurca. Cada uno toma una dirección pensando que al final los caminos se volverán a unir. Desde tu camino ves a la otra persona cada vez más pequeña. No pasa nada. Estamos hechos el uno para el otro. Al final estará él. Pero al final solo ocurre una cosa. Llega el puto invierno. Y de repente te das cuenta de que todo a terminado, de verdad. Ya no hay vuelta atrás. Lo sientes. Y justo entonces intentas recordar en que momento comenzó todo. Y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas. Mucho antes. Y es ahí, justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez. Y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo. Ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.


Un secreto entre la playa, él y yo.

Noche ligeramente fresca. Una brisa suave agita lentamente mi pelo. Camino por la orilla de la playa. Miro la Luna. Preciosa. Me tapa los ojos. Sonrío. Toco sus manos. Se que es él. Me giro. Sonrío. Sonríe. Caminamos mientras las olas se rompen en nuestros pies. Pasa su brazo por mi hombro. Escalofrío. Me apoyo en él. Se echa a un lado. Caigo en la arena. Reímos. Me acomodo. Se sienta a mi lado. Miramos al cielo. Una estrella fugaz.
- ¿Has pedido un deseo?
+ Sí.
- Y, ¿qué has pedido?
Me mira. Se acerca.
+ Creo que va a hacerse realidad en este momento.

"Para siempre" es una mentira.

Todo lo que empieza acaba. Aún que creas que es lo más bonito del mundo y que nunca puede terminar. Llega un día en el que las sonrisas se borran y las carcajadas se convierten en lágrimas. Y entonces se acaba.

Empiezo(:

Bueno, pues que soy Alba, que me acabo de hacer un blog y hasta que me entere de como va y tal estaré investigando a ver. Pero muy pronto ya empezaré a subir cosillas hechas por mi(: