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domingo, 7 de agosto de 2011

Adolescencia.

¿Quién no lo ha hecho alguna vez? Estas tomándote una Coca-Cola. Lata. Anilla. ¿Quién habrá inventado lo de decir el abecedario mientras vas girando la anilla? Todos lo hemos hecho alguna vez. Esperando que nos salga esa letra tan especial. Parece una tontería pero hay veces que nos damos cuenta de a quién amamos por tonterías como esa. Tú giras la anilla, pero, ¿qué letra estas esperando que salga? A veces nos damos cuenta de esa manera tan peculiar. ¿Y cuándo sale la letra que esperabas? Sonríes. Aprietas la anilla con el puño cerrado como si de alguna forma quisieras que esa persona supiera lo especial que es para ti. Guardas la anilla. Claro está. Puede que la pongas en un collar o en una pulsera. Saldrás a la calle y la verán. Seguro que alguien astuto te pregunta que letra te ha tocado para que la hayas guardado. Tú solo sonríe de nuevo.

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