.

.

jueves, 18 de agosto de 2011

A veces sí, a veces no.

Tu cabeza dice no. Ni si quiera sabes si es un sí. Estás tan centrada en pensar que no puede ser que te niegas si quiera a imaginártelo. Lo estropearías todo. No hay nada. No me arriesgo. Pero llega. Y te habla. Y sonríes. Es especial. Pero todavía no sabes en que sentido. Una parte de ti lo sabe. Pero tienes que encontrar en que parte está. Mente o corazón. Te escucha. Sabe todo sobre ti. Estás a gusto cuando aparece. ¿Realmente será amor? No lo piensas. Niegas con la cebza. No, no puede ser. De ninguna manera. Miras un punto fijo. Es la típica situación de: lo niego pero es que sí. No, imposible. Si, sabes que va a ser que sí. Un montón de respuestas se te pasan por la cabeza y no sabes cual elegir. El tiempo lo dirá. O puede que no. Puede que para cuando te decidas sea ya demasiado tarde. O puede que si tomas la decisión equivocada lo estropees todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario