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domingo, 25 de septiembre de 2011

Libérate.

Pero nada. Nueva filosofía. La de sonreir. La de no rayarse. La de llorar si lo necesitas. Pero... pero nada. Punto. Es hora de cambiar ya. No se puede estar toda la vida maldiciendo tu existencia por las esquinas. No se puede no mostrar una sonrisa de vez en cuando. No se puede. No te puede ver todo el mundo mal siempre. Si no arriesgas no ganas. Problemas tiene que haber. Si no la vida sería demasiado aburrida. Pero también es aburrida si hay problemas y lo único que haces es encerrarte en tu habitación a llorar. Plántales cara. Será divertido. En cierto modo. Lo que tienes que hacer es cambiar de una vez. Te sentará bien. Aléjate de la rutina. Haz lo que quieras hacer. No intentes ser feliz. No lo conseguiras. Solo intenta sentirte bien contigo misma. Que tu día a día sea cada vez  mejor. Tu vida es tuya. Nadie puede decidir por ti. Y si lo hacen, no deberían hacerlo. Así que reacciona. Es tu vida. Es tu juego. Reinicia. Vamos, hazlo. Se puede conseguir. Nadie te puede decir nada. Libertad. Sé libre. Es lo mejor que hay. Sentirte bien. Y si, estarás mal miles de veces. Pero por sentirte mal, llorar, rallarte y hacer todas esas cosas que solemos hacer cuando nos rayamos, no estarás mejor. Si sonries, quizas tampoco estes mejor porque los problemas estaran ahí. Pero por lo menos buscaras una sola luz con la que poder continuar tu camino.


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