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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Todo se esfumó.

Que mira, que si, que te vayas a la mierda. Perdón, no quería decir eso. ¿O si? Vaya tela. Día si, día no, ¿a qué estamos jugando? Dímelo. Ni que fuéramos niños de doce años. Que se acabo, que ya está, ¿no se puede quedar ahí? Nos complicamos tanto la vida que queremos seguir y seguir. ¿Seguir para qué? Para nada es tontería. Para un día estar feliz y el siguiente ser porquería. Parecemos tontos, o es que quizá lo seamos. Pero una cosa te digo bien, esto no va durar años. La excepción confirma la regla. En este caso, la excepción es que no existen excepciones. En nada. Intentas quedar bien, pero te puede tu propio orgullo. Algo podría haber salido, algo podría haberse arreglado. ¿Por qué te empeñaste en la puta perfección? Por mucho que digas eso no existe, no quieres ver, pero tú, insiste. Sigue así campeón, que te va a ir genial. Lo nuestro fue una historia, una historia y nada más.



Y luego piensa. Piensa en esa marca que te deja. Piensa si realmente todo esto valió la pena. Recuerda los momentos, maldice en tus adentros el comportamiento y sentimientos que ahora no puedes cambiar. Aléjate del pasado, corre hasta el presente, sigue, de frente, sin mirar atrás. Y olvídate de mi, ódiame si quieres, ya no tiene solución, todo esto no lo mereces. Ni tú, ni yo, ninguno lo deseamos. Para seguir con esto tendremos que olvidarlo.

martes, 29 de noviembre de 2011

No necesito nada.

Que ya no soy débil. Que ya no dudo ante la adversidad. Que ya se lo que quiero, como lo quiero y cuando. No me vas a hacer sombra. No pienso depender de ti. Ni de ti ni de nadie. Nunca. Jamás. Llevo ya un tiempo tropezando con la misma piedra. Me catalogo de idiota por seguir confiando. Nunca se puede confiar en una persona al cien por cien. Jamás. Llevo ya bastantes heridas de caer, caer y volver a caer. Se están curando. Están a punto de caramelo. Y no volverán a aparecer más. Porque no pienso volver a tropezar. O todo o nada. O cero o cien. No hay termino medio. Si eres termino medio no eres nada. Tú decides. Seguir jugando o terminar la partida de una maldita vez. Porque no se puede estar tirando el dado toda la vida esperando un día de suerte para obtener el número que te lleve a la victoria. Tienes vida, tengo vida. Deja de hacer lo que crees que tienes que hacer y haz lo que tienes que hacer. Yo se cuidarme sola. He aprendido como todos aprendemos de la vida. No todo es malo. Tampoco bueno. Pero no necesito que nadie me lo diga. Ni que nadie manipule mis sentimientos. Aléjate, ¿quieres? Y vuelve cuando quieras. O al final, nunca más te dejaré volver. ¿Sabes? Yo decido.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Tú.

No todo es color de rosa. No todo lo bueno tiene que acabar bien. He podido demostrar los echos. Dicen que cuando alguien te pone por los cielos, te dice lo guapa que eres y lo mucho que te quiere es que solo te quiere para él. Y eso no puede ser. ¿A que cuando te dicen eso te sientes alagada? Te sientes lo mejor. Sientes todo eso que te dice pero la verdad es que no sabes hasta donde puede llegar. Porque lo primero es alabarte y besar por donde tú pisas, pero luego todo eso se puede convertir en un "a donde vas, quédate conmigo" o "si no haces esto es que no me quieres". Posesión. Y yo ya lo he dicho, para posesivos los determinantes. Y ya llegan. De sobra. No confiéis nunca en nadie así. No os quedéis a su lado. Acabaréis mal. Solo vosotras sois dueñas de vuestro cuerpo, de vuestra mente, de vuestras propias decisiones. No os deis al cien por cien en nada. Guardar un poco para vosotras. Sois lo realmente importante. Ser firmes, claras y concisas. No hay nadie más que os conozca mejor que vosotras mismas. Y eso es simplemente así. Por mucho que diga alguien que os conozca demasiado, no es así. Nunca nadie sabe por donde van a venir los tiros. Nunca nadie sabe lo que va a pasar o como te vas a sentir. Solo tú. Así que, cuídate.

sábado, 26 de noviembre de 2011

No todo es negro.

¡Yo no me canso de vivir! Me río de los problemas. Me burlo de las rayadas. Enserio, es lo mejor que hay. Descojonate un rato de lo malo. ¿Para qué sufrir? Si estamos vivos. Si hemos nacido será por algo. Para vivir, no para sufrir. Venga ya, problemas tenemos todos. ¿Pasa algo porque sufras? ¡Claro que no! No te vas a sentir mejor, si no peor. Siéntete bien. Siéntete a gusto. Verás que satisfacción contigo misma. Verás como quieres que todo el mundo a tu alrededor esté bien. Feliz. Son ataduras. ¡Libre! Vamos por dios, hazlo. ¿Locura? ¿Desde cuándo es una locura el querer vivir Ponte una canción fuerte, dura y vuelve a leer esto. Vamos, no tenemos todo el día. ¿Qué piensas ahora? ¡Rebélate! ¡Sé rebelde! Todos necesitamos hacer el loco alguna vez. ¡Que le jodan al mundo! No te bajes en cada parada, sigue en el tren. Eres libre. Y eres tú.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Rabia de un instante.

Esa sensación de querer abrir el armario, coger cuatro pantalones, cuatro camisetas, cerrar la mochila y marcharte dando un portazo. Bajar las escaleras con los gritos de tus padres de fondo. Llegar a la calle, mirar a ambos lados, elegir una dirección y echar a correr. Sin rumbo. Que más da el destino. Solo importa desaparecer de esa casa de locos rodeada de gente que ni te entiende ni hace ningún esfuerzo por hacerlo. Y sigues corriendo, hasta que cansada de tanta vuelta, te paras en un sitio oscuro pero conocido. Te apoyas contra una pared, agarras fuertemente tu pelo con las manos y comienzas a llorar arrastrándote hacia abajo por la pared para acabar encogida en el suelo. Pero no te preocupes. Estas bien. En ese momento eres libre. Libre. Te has ido. Tendrá sus consecuencias. Muchas y malas. Pero ahora eres libre. Por un tiempo. El tiempo que quieras estar desaparecida. Que no podrá ser mucho. Sonríe. La has cagado pero bien. Ríete, vamos. Pedazo de locura. "Bua...soy la ostia."

domingo, 20 de noviembre de 2011

Si yo, tú.

"Si yo, tú. Si caes, yo contigo. Y nos levantaremos juntos en esta unión. Si me pierdo, encuéntrame. Si te pierdes, yo contigo. Y juntos leeremos en las estrellas cual es nuestro camino. Y si no existe, lo inventaremos. Si la distancia es el olvido, haré puentes con tus abrazos, pues lo que tú y yo hemos vivido no son cadenas, ni siquiera lazos. Es el sueño de cualquier amigo, es pintar un te quiero a trazos. Y secarlo en nuestro regazo. Si yo, tú. Si dudo me empujas. Si dudas, te entiendo. Si callo, escucha mi mirada. Si callas, leeré tus gestos. Si me necesitas silba y construiré una escalera hecha de tus últimos besos para robar a la luna una estrella y ponerla en tu mesilla para que te de luz. Si yo, tú. Si tú, yo también. Si lloro rieme. Si ríes lloraré. Pues somos el equilibrio, dos mitades que forman un sueño. Si yo, tú. Si tú, conmigo. Y si te arrodillas haré que el mundo sea más bajo, a tu medida. Pues a veces, para seguir creciendo hay que agacharse. Si me dejas, mantendré viva la llama hasta que regreses. Y sin preguntas seguiremos caminando. Y sin condiciones te seguiré perdonando. Si te duermes seguiremos soñando que el tiempo no ha pasado, que el reloj se ha parado. Y si alguna vez la risa se te vuelve dura, se te secan las lágrimas y la ternura, estaré a tu lado. Pues siempre te he querido, pues siempre te he cuidado. Pero jamás te cures de quererme, pues el amor es como Don Quijote: solo recobra la cordura para morir. Quiéreme en mi locura. Pues mi camisa de fuerza eres tú. Y eso me calma. Y eso me cura. Si yo, tú. Si tú, yo. Sin ti, nada. Sin mi, si quieres, prueba."

martes, 15 de noviembre de 2011

Líos.

"¿Qué? ¿Eh? ¿Qué dices? ¿Qué? ¿Qué? Pero... ¿qué? ¿Eh? ¡QUÉ!" No te rayes amiga, no te comas la cabeza. Camina, mira al frente, usa de guía la certeza. Que más da si no te quiere, que más da si eres idiota, algún día se dará cuenta que siempre quiso a otra. ¿Qué hablas? No sé. ¿Qué sientes? ¡No sé! Ya no sé lo que quiero, no sé que quiero hacer. ¿Cómo se come esto? ¿Lo trago o lo mastico? Algún día todo esto se lo contaré a mis hijos. Y se reirán. Es que es para reírse. Aún que, a todo esto, ¡el futuro no existe! Como iba a saber yo que ahora estaría así. Las cosas surgen solas y todo tiene un fin.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Piensa, actúa.

Dilo. Lo que piensas, lo que sientes. Dilo. No importa más. Desahógate. No hace falta ni llorar ni sufrir. Haz lo que sientas y no esperes que nadie te lo eche en cara. Lo harán. Seguramente. No todo el mundo es como tú. No le des importancia. Ni la más mínima. Tú lo has dicho, tú lo has hecho. Es así. Es lo que importa. Nada más. ¿Consecuencias? Siempre hay consecuencias al hacer algo. ¿Te importan? No deberían. ¿Algo más? Pues sí. Sentirte bien contigo misma que es lo que realmente importa. Si lo sientes ya sabes lo que tienes que hacer. Si te equivocas te equivocaste. ¿Algún problema? Yo creo que no. Todos tenemos derecho a tener errores. Nunca se puede tener nada seguro. Lo que piensen los demás no te ayuda a ser feliz. Si tu sonríes nada más importa. Mostrar indiferencia por el resto y preocupación por ti misma no es egoísmo. Es saber pensar. 


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Date cuenta.

Y cada día más y más. Se cree más, y más y más. No puede ser. Odio todo lo superficial y su vida está basada en ello. ¿Nunca aprenderá? Ya es hora de abrir los ojos. De decir "así no". De cambiar como hemos hecho todos. Porque todos cambiamos. Y suele ser para mejor. Así no se puede ser. Ir con la cabeza bien alta. ¿Perdón? Te vas  dar la ostia del siglo como no mires para delante. Te va a dolor más, te va a joder tanto que quién sabe si te recuperarás. Tiempo al tiempo. Cambia. Si no quieres ser la persona más odiada, más sola y más rodeada de calumnias y mentiras que ninguna otra. En serio. Párate. Es que no puede ser que no quieras ver. ¿Para qué eres así? Analiza. A fondo. ¿Vale la pena? Encontrarás muchos nudos que deberás de deshacer pronto. Muy pronto.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Puedes hacerlo.

Sonríe. En serio. Lo voy a repetir trescientas veinticuatro mil quinientas treinta y siete veces, así que hazlo. El que no arriesga no gana. Y es así. Tienes muchas razones para sonreír aun que no te lo creas. Mírate al espejo. ¿Te gusta lo que ves? No mientas. Tu boca, tu pelo o ese lunar que tienes en la ceja. Algo por lo que sonreír. Algo. Búscalo. Lo encontrarás. Su nombre, su presencia. Te hace sentir bien. Sonríes. ¿Me equivoco? Ya tienes algo más. Eres digna de su presencia. Sonríe. Valora las pequeñas cosas. En ellas es donde está realmente la felicidad. Compruébalo. Dará resultado. Te lo aseguro. No hay nada como sentirse bien. Cuando se te escape una lágrima, sonríe. Yo lo he hecho y no veas lo gratificante que es. De veras. Según va creciendo la sonrisa te vas sintiendo mucho, mucho más grande. Inténtalo. No pierdes nada. Al contrario. Ganas mucho. ¿Paparruchas? No, felicidad.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Haz el payaso. Sí, el payaso.

No pienses en nada más. Ni en lo que va a pasar, ni en lo que puede pasar. En nada. ¿Futuro? ¿Qué es eso? Nada. Presente. Aquí y ahora. Siéntete tú. Como lo oyes. Siéntete tú. Vuélvete loca. Disfruta de lo que tienes. Lo que está por llegar ya llegará. Sin que nada importe. Sin que nadie importe. Piensa en ti. Sé egoísta. Cuanto más egoísta mucho mejor. Piensa en ti por un momento. Deja el que dirán de una vez. Lo digo y lo repito. Tú, tú, y tú. Libertad. Liberación. Libérate. Grita, salta, siente el viento en tu pelo. Siéntete preciosa. Siéntete a gusto contigo misma. Haz lo que tengas que hacer sin que te importen las consecuencias. Ni ahora ni nunca. Nadie te puede echar nada en cara. Aun que lo vayan a hacer. Es tu felicidad. No la pongas en juego por los demás. Quédate con ella un instante. Porque la felicidad no se puede tener siempre. Solo se tiene en pequeñas dosis y cortos periodos de tiempo. Sabe dios cuanto te llegará. ¿La vas a dejar escapar? No. Píllala. Cógela. Estrújala. Hazla tuya. Es tuya. Manda a la mierda cosas si te sientes mejor. Nada va a pasar. Sal a la ventana y respira con los ojos cerrados. Paz. Libertad. Alcanza todo eso. Sé como quieres ser, no como quieren que seas.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Vívelo.

Cuando tus sueños se cumplen, ¿cómo te sientes? Genial, ¿verdad? Plena. Llena de vida. De sonrisas. De momentos. Momentos que creías que no existían. Momentos que inventan los guionistas de cine para hacernos creer que existen las historias de amor perfectas. Todo es mentira. ¿Cierto? Hasta que lo vives por ti misma. Quizá para un guionista no sea una historia digna de una película, pero para ti es la película de tu vida. La que vives, la que sientes, la que quieres. Y lo escribes tú. Como quieras, al ritmo que quieras. Con tus personajes, sus momentos, sus aventuras, sus todos. Tú eres la que escribes. "Pasa a paso, momento a momento, soy yo la que escribo mi cuento." Y es así. Lleva mucha razón. Momento peliculero. Que va. Tu momento. Ese abrazo. Esos besos. Esas caricias. Su sonrisa. Tu sonrisa. El latido de su corazón. Su respiración. Todo perfecto. Si pudieras parar el tiempo para analizarlo todo detenidamente te darías cuenta de lo perfecto que es. Que no acabe nunca. Nunca. Te pasarías así toda una vida. Entre sus brazos. Sintiendo ese calor que tanta seguridad te da. Cierras los ojos. Que no acabe nunca.