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lunes, 28 de noviembre de 2011

Tú.

No todo es color de rosa. No todo lo bueno tiene que acabar bien. He podido demostrar los echos. Dicen que cuando alguien te pone por los cielos, te dice lo guapa que eres y lo mucho que te quiere es que solo te quiere para él. Y eso no puede ser. ¿A que cuando te dicen eso te sientes alagada? Te sientes lo mejor. Sientes todo eso que te dice pero la verdad es que no sabes hasta donde puede llegar. Porque lo primero es alabarte y besar por donde tú pisas, pero luego todo eso se puede convertir en un "a donde vas, quédate conmigo" o "si no haces esto es que no me quieres". Posesión. Y yo ya lo he dicho, para posesivos los determinantes. Y ya llegan. De sobra. No confiéis nunca en nadie así. No os quedéis a su lado. Acabaréis mal. Solo vosotras sois dueñas de vuestro cuerpo, de vuestra mente, de vuestras propias decisiones. No os deis al cien por cien en nada. Guardar un poco para vosotras. Sois lo realmente importante. Ser firmes, claras y concisas. No hay nadie más que os conozca mejor que vosotras mismas. Y eso es simplemente así. Por mucho que diga alguien que os conozca demasiado, no es así. Nunca nadie sabe por donde van a venir los tiros. Nunca nadie sabe lo que va a pasar o como te vas a sentir. Solo tú. Así que, cuídate.

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