.

.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Vívelo.

Cuando tus sueños se cumplen, ¿cómo te sientes? Genial, ¿verdad? Plena. Llena de vida. De sonrisas. De momentos. Momentos que creías que no existían. Momentos que inventan los guionistas de cine para hacernos creer que existen las historias de amor perfectas. Todo es mentira. ¿Cierto? Hasta que lo vives por ti misma. Quizá para un guionista no sea una historia digna de una película, pero para ti es la película de tu vida. La que vives, la que sientes, la que quieres. Y lo escribes tú. Como quieras, al ritmo que quieras. Con tus personajes, sus momentos, sus aventuras, sus todos. Tú eres la que escribes. "Pasa a paso, momento a momento, soy yo la que escribo mi cuento." Y es así. Lleva mucha razón. Momento peliculero. Que va. Tu momento. Ese abrazo. Esos besos. Esas caricias. Su sonrisa. Tu sonrisa. El latido de su corazón. Su respiración. Todo perfecto. Si pudieras parar el tiempo para analizarlo todo detenidamente te darías cuenta de lo perfecto que es. Que no acabe nunca. Nunca. Te pasarías así toda una vida. Entre sus brazos. Sintiendo ese calor que tanta seguridad te da. Cierras los ojos. Que no acabe nunca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario