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martes, 20 de diciembre de 2011

Me da la vida.

Es cierto. No siempre me va bien. Si ya lo decía la canción. Siempre tiene que haber un momento de bajón profundo cuando pensabas que todo se equilibraba. Hay cosas que no cambian. El que alguien te considere siempre la mala no cambia. Por muy bien que hagas las cosas. Por ejemplo. ¿Y qué haces tú cuando te tratan como a una enana sin cerebro? Yo lo tengo muy claro. O contesto y la lío, o me callo y me voy, o la lío y me voy. Pero eso sí, siempre acabo haciendo lo mismo. Mi musiquita no me falta. Me sube el ánimo cuando estoy sola. Yo la llamo "mi segunda amiga". Cuando no puedo contar con nadie, ella está ahí. Es realmente efectiva. Y las hay de todo tipo. Así que no importa, no te rayes, solo pasa de todo. Ha pasado, sí, claro que sí, pero desconecta por un momento. No lo pienses. Ya tendrás tiempo. En el momento en que se supone que te tienes que rayar, no lo hagas. Y lo más importante, escucha música... pero siempre con una sonrisa.

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