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viernes, 30 de diciembre de 2011

Ni cabeza, ni corazón.

¿Qué puedo hacer? No sé qué pasa. En mi cabeza una tortura y mi corazón no sabe que decir. Nadie me ayuda, nadie me entiende. Elijo una cosa y quiero lo contrario, voy a lo contrario y prefiero la primera cosa. Y venga vueltas, y vueltas y vueltas. Y no me quiero marear. Con lo bien que estaba yo. Sin pensar en nada, sin tener que decidir, sin recordar, sin preocuparme... dedicándome a lo que realmente me interesa. Y si sé todo esto, ¿por qué no lo aplico? A veces es mejor mandar algo a la mierda. Porque es algo, no es un todo. Y sin ese "algo" se puede vivir. Pero no puedo. Me empeño en pensar que no puedo, porque si puedo. Si puedo pero no debo. El deber no se debería de aplicar aquí. Debería. No, no debería. ¡Vale ya! Tengo que hacer lo que yo quiera, como quiera y cuando quiera. Y quiero hacer eso, así y ahora. Y lo voy a hacer. Porque aun que ni mi cabeza ni mi corazón me digan eso, yo pienso en mi, no en ellos. Soy así de egoísta. Sí, prefiero sonreír.

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