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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Déjate valorar.

No me gusta lo predecible. Adoro las sorpresas inesperadas y por eso a veces me comporto así, como una sorpresa inesperada. Porque no sabes la que puedes armar cuando te sales de tus pautas y te comportas diferente. Y qué pasa. No tengo que ser siempre la que pone buenas caras, la que nunca niega nada a nadie, la que cierra la boca. Rebélate de vez en cuando. Porque sí, porque quiero, porque me da la gana. No sueltes lo que la gente quiere oír y di lo que realmente tú quieres decir. No siempre las sorpresas son buenas ni bonitas. Si necesitas decir no, lo dices, no te preocupes en mantener lo que la gente espera de ti. Dales una buena razón por la que te empiecen a valorar de verdad.


martes, 4 de diciembre de 2012

Y que mañana será otro día.

Noches en las que das mil vueltas en la cama pensando, pensando y pensando. Quieres dormir y no puedes. Joder. No estás mal. ¿Por qué iba a estarlo? Simplemente te sientes de una forma extraña. Las noches nos afectan a todos de vez en cuando. Dime que nunca te ha pasado. Te pones a escuchar la música equivocada y la cagas. Porque pasa de ser una noche normal a ser la noche en la que te has parado a pensar en todo. Piensas en todo. Te faltan tantas cosas, se han escapado tantas personas, tantos momentos, tantos recuerdos. Suele pasarme. Cuando estoy mal pienso en todo lo malo que me ha sucedido y es como si solo me pasasen cosas malas. Menos mal que soy consciente de que es una mala manía. Intento apartarlo pero a veces es inevitable. Tampoco voy a esforzarme demasiado. A veces está bien recordar lo fuerte que eres y todo lo que eres capaz de soportar.




jueves, 22 de noviembre de 2012

Sí, puedes.

Soy de esas personas que cuando se sienten mal quieren e intentan solucionarlo. Por eso no entiendo a esa gente que se ve hundida y no hace nada para remediarlo. Que es tu vida joder, apréciala aunque solo sea un poquito. Una sonrisa a tiempo, un "basta" en el momento preciso, un cambio de aires de la forma que más te guste. Algo. Lo que sea. Aprecia tu vida, por favor. Valora tu felicidad. Pregúntate por qué, si vale la pena estar así. Lucha, intenta salir de ahí. Cuando no me siento a gusto conmigo misma busco ese punto en el que seguir adelante no sea difícil. Es lógico, ¿verdad? La vida no tiene por qué ser un camino lleno de curvas y tropezones. Para, tómate tu tiempo, descansa, piensa, reflexiona, sonríe y continúa.




martes, 6 de noviembre de 2012

Apreciar.

¿Nunca habéis tenido esa sensación de querer estar en dos sitios a la vez? ¿De no quererte perder nada de lo que pase en el mundo? Sí, me explico. Pensar el qué estará haciendo alguien en el momento en el que se te viene la idea a la cabeza, estar en un sitio pudiendo estar en otro y pensar en qué estará haciendo la gente que este en ese otro sitio. Por ejemplo, ir a un viaje. Si vas a ese viaje te perderás lo que puedas vivir si te quedas en tu pueblo, ciudad o lo que sea, pero si no vas al viaje también puede que te pierdas un montón de experiencias. Ese es uno de los grandes dilemas de mi vida. Querer estar en mil sitios a la vez. ¿De verdad nunca os ha pasado? Decidme que nunca habéis estado pensando en casa qué estará haciendo tal persona o dónde estará en ese momento. Y que nos gustaría estar allí para comprobarlo. Ya sea en otra provincia, otro país o incluso otro continente. Que pasaría sí de repente chasqueas los dedos y apareces delante de esa persona. ¿Que pasaría? Pues que querrías volver al sitio del que viniste porque te estarías perdiendo otros momentos. Es una espiral bastante extraña. Pero es que somos así. Somos personas sedientas de experiencias, de momentos, de recuerdos. Cuanto más mejor. Apreciamos mucho la vida, aunque a veces se nos olvide.



martes, 23 de octubre de 2012

Mi pequeña cicatriz

Ni todo es malo ni dura para siempre. Aunque sea una de las grandes ironías de la vida, a veces solo hay que darle un poco de tiempo al tiempo. Como si al tiempo le faltase tiempo. Los errores suelen doler, si duelen también suelen dejar una herida. Tranquilo, las heridas cicatrizan. Todas. Con tiempo y cuidándola bien puede que hasta llegue a no notarse. Puede que pase mucho tiempo y de repente un día esa cicatriz te vuelva a doler de repente. No pasa nada. Tú ni caso. Las cicatrices no son más que un mero símbolo de nuestras batallas ganadas. Quizá no hayamos ganado en todas, pero lo que si demuestran es que hemos luchado. Con todo lo que teníamos, con todas nuestras fuerzas y nuestras armas. ¿Por qué no lucir nuestras cicatrices con orgullo y satisfacción? Oye, tú, esta fue de cuando ese chico que me gustaba empezó a salir con la chica del coche rojo. Oye, ¿sabes de qué fue esta? De cuando pasé ese mal trago en mi familia y pensé en que todo se iba a la mierda. Quizás te digan: pues tiene buen aspecto. Tienes buen aspecto. Va a ser eso, al final el tiempo le ha sentado bien a mi pequeña cicatriz.


miércoles, 17 de octubre de 2012

Aprende a buscar.

+Estoy contentísima, lo tenemos todo en común.
-¿Todo, todo?
+Todo, siempre estamos de acuerdo, ¿no es genial?
-No.
+¿Cómo que no? No tienes ni idea.
-¿Sobre qué vais a discutir? Dime cuándo le darás un beso en medio de una discusión queriendo decir que ya está, que no importa. Cuándo vendrán las reconciliaciones bonitas, cuando le pondrás cara de nuez y le sacarás la lengua indicando que es un bobo, cuándo te cruzarás de brazos e intentarás ponerte seria sin conseguirlo para que él tenga un detalle cariñoso, cuándo le dirás: "no te enfades cielo" y le sonreirás. ¿Cuándo? Esos momentos son de los  mejores. Cuando te diga: "no seas cabezota" o "cómo sois las pequeñajas de hoy en día" y tú le gires la cabeza riéndote pero sin que él te vea. Y los abrazos de "no seas así, sabes que te quiero." Venga, dime cuándo. No busques a alguien que sea igual que tú, a tu doble, ¿para qué? No pienses que serás feliz sí o sí con ese tipo de personas. Eso no significa que sea perfecto para ti. Busca a alguien que vaya contigo, no como tú. Recuerda, los polos opuestos se atraen.



lunes, 15 de octubre de 2012

Siente más allá.

¿Alguna vez se os ha venido a la cabeza ese pensamiento de que nunca sentiréis algo que habéis sentido en el pasado? Algo tan intenso que crees casi imposible que se vuelva a repetir. Y te tortura la sola idea de que nunca volverás a estar así porque nunca encontrarás ese algo o ese alguien que contribuya a que te sientas de esa forma. No te equivoques. No es ni una persona, ni una cosa lo que estás buscando, sino un sentimiento. Ese sentimiento que, una vez experimentado, no quieres que nunca se vaya. Cualquier tipo de sentimiento que nos haga ser diferentes a como somos y sentir cosas que antes ni siquiera sabíamos que existían. Claro que esa persona o ese algo influirán en si volverás a sentirte como aquella vez, pero no te centres en esa persona o ese algo, céntrate en sentir. Solo en sentir. Poco a poco, con el tiempo. No te guíes por las apariencias, no buscas eso. Como siempre digo, mira más allá, da un paso más. No dejes pasar oportunidades solo porque creas que no van a ser como lo que tuviste porque puede que sin darte cuenta, sin intentarlo, estés dejando ir ese sentimiento del que te has enamorado. 


lunes, 8 de octubre de 2012

Yo lo sé.

'Y es que te conozco tan bien que hasta me parece mentira. La conexión que siento contigo es indudablemente increíble. Porque sé que pones letras sin sentido cuando estás nerviosa o algo te gusta mucho, sé que por las mañanas cuando te vas a hacer el desayuno siempre colocas el asa de la taza hacia la derecha, que te vistes empezando siempre por los pantalones, que a veces te pasas los minutos delante del espejo haciéndote peinados que nunca verán la luz, que te encanta el chocolate pero solo en los bollos, que siempre te desatas el zapato derecho y luego el izquierdo, que si ahora mismo estás sentada en una silla seguro que es de la forma más rara posible, que tienes dos pulseras en la mano izquierda y tres en la derecha cada una con una historia distinta, que la parte que más te gusta de tu cara son tus labios pero nunca has sabido el por qué ya que no tienen nada de especial. Yo, por suerte, si lo sé.'

¿Y qué es lo que pasa si alguien te conoce tan bien? Quién sabe. A mi me encantaría que me dijesen todos esos detalles sobre mi vida. Sabría que hay alguien que se preocupa, que se molesta en mirar lo que hago y cómo lo hago. Que hay alguien a quien le importo. Porque las cosas bonitas se demuestran con actos, con pequeñas cosas. Innova, crece, no te vayas a lo fácil, sé especial, haz que se sienta especial. Mira a las personas de una manera diferente. Porque a veces esas personas no aprecian cosas que ellas mismas hacen, demuéstrales que tú sí.



viernes, 5 de octubre de 2012

Cree.

+ ¿Qué más da?
- ¿Cómo?
+ Que qué más da.

Que no me importa, que paso de los obstáculos. No hay nada que te impida seguir luchando y caminando para conseguir tu objetivo. ¿En serio una palabra va a hacer que lo tires todo por tierra? Obstáculo. No lo hagas. Si has luchado durante todo este tiempo sigue con ello hasta que lo consigas o te digan: "eh, se terminó." E incluso en estas ocasiones puedes ir más allá. Si sabes que vale la pena, que es importante, que no te vas a decepcionar a ti mismo, ¿por qué dejarlo estar? Los verdaderos sueños no se consiguen rindiéndose a la primera de cambio. Se consiguen luchando, con esfuerzo y valor, mucho valor. Deja de creer que no va a ser posible, que no vas a ser capaz de conseguirlo, porque cuando lo consigas, la satisfacción que sentirás será el doble, no, no, el triple de buena que si creías que no lo lograrías. Cree en ti mismo y llegarás a donde sea, repito, donde sea.


domingo, 23 de septiembre de 2012

Ilusiones.

Y cada vez que se te presenta algo así es en una situación más complicada. Me encantan los retos. Retos casi imposibles, pero no inalcanzables. Prefiero decir que no, pensar que en realidad es mentira y que solo me estoy confundiendo otra vez. Ilusa. Claro, otra vez. Tratar de convencerse a uno mismo de no querer que una cosa sea de alguna manera, es automáticamente saber que esa cosa es así. Y no hay más. Lo sabes y sigues queriendo decir que no. Da igual. Al final lo único que consigues es alargar el día en el que lo admitas. Porque llegará. Sabes que llegará. Las cosas que nos pasan no son para dejarlas a un lado, no son para pensarlas y después hacer como si nada. Bueno, no importa, no es culpa tuya. Deja que fluya, no te agobies. Ya sabes cómo va esto. No hay vuelta atrás.




lunes, 17 de septiembre de 2012

Espera, con calma.

Y llega el estado neutro. El momento de tu vida en el que has solucionado tus problemas o, por lo menos, has decidido que no quieres que te sigan afectando. Ha pasado un tiempo. Te notas bien, te ves bien, quieres verte bien. La oleada de días a disgusto con todo han terminado. Has tenido oportunidad de pensar, rectificar, madurar un poquito más. Por fin acaba todo lo malo. Y te sientes como si volvieses a empezar. Como si ya no dejases que nada ni nadie afecte a lo que pueda ocurrirte en un futuro. Pero pasan los días, y solo pasa eso, los días. Te ves igual, nada cambia, nada se mueve. No quieres volver a ese tiempo en el que solo querías cerrar los ojos y que nada se te viniera a la mente, pero tampoco quieres dejar que tu vida se muera. Echas de menos cosas, personas, sentimientos. Sentimientos que creías que nunca más volverías a experimentar. Quiero creer que puedo. Tampoco quiero lanzarme a buscar lo que simplemente tienes que sentarte a esperar. No presiones, espera. Sigue tu camino, avanza, encontrarás eso que buscas cuando dejes de buscar.




miércoles, 29 de agosto de 2012

SHÉ.

Cuando me sentí sola, cuando nadie se acordó, cuando aquel chico al que amaba me destrozó el corazón, cuando mis padres se marcharon y conocí el dolor, cuando grité por fin basta y nadie mostró compasión. Cada vez que merecí una sonrisa y no la vi y me sentí desplazada, cada una de las veces que mi piel notó el rechazo de la vida hacia mi cuerpo. Cuando nado entre dudas y no encuentro solución, cuando le pido ayuda al cielo porque busco perdón, cuando me siento perdida y confundida, es mi ánimo en momentos de bajón, cuando vi el final y estuvo a punto de pasar, la vez que no pude más y pensé en abandonar. Es quien levanta la esperanza que tenía, ese que un día me dijo lo mismo que me ocurría.


"Yo te comprendo porque también pasé por lo mismo que tú."

sábado, 18 de agosto de 2012

Érase una vez...

¿Quién no ha querido ser alguna vez el protagonista de un cuento con final feliz? ¿De una película en la que todo sale a pedir de boca? Cuando vemos una historia que nos gusta solemos pensar en lo bonito que sería si nos pasase a nosotros, si se hiciera realidad. Pero claro, luego nos sale la vena realista y nos damos cuenta de que esas cosas solo ocurren en los cuentos o películas. Pero, ¿sabéis qué? Eso es porque la gente que lo piensa no lo llega a saber todo. No saben que no todo es imposible y que no hay que intentar copiar lo que está escrito o lo que vemos en una pantalla, si no hacer de nuestra vida la película ideal, escribir el cuento perfecto. Que todo lo que existe tenga envidia de lo que nosotros vamos a crear, que a medida que vamos realizando todo aquello que pensamos que será lo que debemos de hacer para que todo salga de vicio, sintamos la sensación de estar haciendo lo correcto. Y ahí está la clave. Sentirse a gusto con uno mismo. Porque no hay mejor película que tu vida y no hay mayor libro que tu historia.





domingo, 29 de julio de 2012

Vive tú vida.

Todos necesitamos respiros, pausas, decir un basta en el momento preciso. No estamos hechos para soportar todo lo que nos pasa. Necesitamos quitarnos el agobio de encima. Cuando te pasan cosas malas lo único que intentas es seguir adelante como si nada porque no dejas que nada ni nadie te haga dejar de sonreír. Yo lo hago. Pero a veces por razones que no logro entender muy bien, no se puede. Cuando son muchas veces las que se intenta seguir sonriendo sin motivo llega el momento en el que tienes que desahogarte, decir basta. No tienes que estar constantemente intentando mantener un equilibro monótono en tu vida. No tienes por qué hacer siempre lo que creas que es lo correcto, solo haz lo que te haga sentir mejor contigo misma. A la mierda los estereotipos, a la mierda lo que piense la gente, a la mierda con lo que quieren que seas. Sé lo que tú quieras ser, sé tú.




domingo, 8 de julio de 2012

Lucha por lo que quieres.

En algún momento de la vida las aguas deben volver a su cauce. Después de una tormenta que pensabas que nunca terminaría, que conseguiría ahogarte por completo, empieza a clarear poco a poco. Me refiero a esos momentos en los que todo va tan rematadamente mal que solo piensas en cómo vas a salir de todo aquello o si realmente saldrás algún día. Lo bueno es que ese día llega. Llega y tú casi ni te lo crees. Echas la vista atrás y te parece increíble estar sonriendo después de todo. De eso se trata. De no dejar que el pasado nos hunda en el presente. De no darle demasiada importancia al futuro y solo estar seguros de lo que queremos vivir ahora. Y cuando llega este momento, piensas: ¿realmente va a ir todo bien o vendrá algo malo otra vez? Es lo que se suele hacer. Una vez que te ha ido todo tan mal te cuesta creer que cuando estés bien no vaya a suceder algo que lo ponga todo patas arriba de nuevo. Prefiero no pensarlo. Prefiero seguir soñando y si algo malo me tiene que despertar, adelante, apretaré los ojos e intentaré seguir con lo mío cueste lo que cueste. Ahora sí, ahora ya sé luchar.




martes, 26 de junio de 2012

Sus palabras.

Con unas simples palabras te saca la mayor sonrisa del día. Y tú lo notas y piensas: que tonta soy, pero que bien me sienta. Tan solo su presencia te hace sentir bien. Y qué más darán los pros y los contras. Es importante para ti y con eso llega. Sabes que te hace bien, estás feliz. ¿El resto? No importa. No te molesta. Solo quieres que llegue ese momento del día en el que puedes estar compartiendo cosas con él. Te gusta porque te trata diferente, te hace sentir especial. Porque si te dice que te quiere es por algo, y si quiere soñar contigo es porque te quiere a su lado. Si te llama de esa forma especial es porque para él lo eres. Y con eso basta. A mi, personalmente, me llega. Son pequeñas cosas que me hacen sentir muy grande. Porque lo que venga después me da igual, lo que digan me da igual. Lo que no me daría igual sería desperdiciar sonrisas. Esas sonrisas que son más grandes y más bonitas si él las provoca. Esas sonrisas que algún día se verán las caras.


jueves, 14 de junio de 2012

Que paren el mundo que yo me bajo.

No puedes parar la vida de los demás solo porque la tuya necesite un respiro. Tómatelo, por supuesto, lo necesitas, pero no arrastres a los demás. Esa sensación de ver como la vida de la gente sigue y tú tienes que parar la tuya un momento. Bueno, pues párala. No hay problema. Eso sí, obligatorio retomarla. Prohibido quedarse estancada en el camino. Habrá gente que te apoye, que ralentice su vida para que luego no te quedes muy atrás. ¿Ya? Levántate, respira hondo y sigue andando. Apóyate en quien necesites, en quien te deje apoyarte. Vamos, vuelve al camino. Al fin y al cabo, mañana será otro día.


martes, 12 de junio de 2012

Eres una enana.

Solo soy una niña. Sí, eso es, una niña de dieciséis años, pero una niña. Solo quiero que me ocurran las cosas que salen en las películas o que leo en los libros. Soy tan ilusa. Pero es que soy una niña. ¿En qué piensan las niñas? En mundos de colores, en convertirse en princesas algún día... Claro, cosas que las hacen sentirse bien. Cosas que quizá nunca ocurran pero que en su imaginación se proyectan demasiado bien. Son cosas perfectas. No, espera, lo perfecto no existe. Casi perfectas. Serían perfectas si se hicieran realidad. Ahí está la clave. ¿Y por qué decir nunca? Puede que algún día un momento especial que haya soñado se haga realidad, ¿no? Es totalmente posible. Poco probable, pero posible. ¿Por qué no creer en nuestros momentos? Yo quiero creer que habrá alguien ahí fuera que piense como yo y no se conforme con la aburrida realidad. Alguien que haga cosas fuera de lo normal, basándose en la locura y no en lo típico. Alguien que entienda que no hay que tenerle miedo a lo nuevo, que las nuevas experiencias pueden traer millones de sonrisas.


viernes, 8 de junio de 2012

Salta.

Nunca conseguiré que me quiera como la quiere a ella. Nunca digas nunca. ¿En serio? Siempre hay algo que contradice lo que pienso. Los siempres no existen. Mira... mira. Vaya lío tengo en la cabeza. Con lo fácil que sería decir: eh, tú, que te quiero y tal. Sería bonito. Sencillo y bonito. Pero la liarías. En la gran mayoría de los casos la liarías. Somos tan... hipócritas, que llegamos a cambiar los ojos con los que vemos a una persona simplemente porque no la apreciamos del mismo modo que esa persona a nosotros. Y hacemos a esa gente más cobarde. Cobarde e insegura. No dejamos que sean valientes y por lo menos de desahoguen. No es fácil hacerlo. Ni notarlo. No es sencillo lanzarse sin tenerlo claro. Pero te gustaría tanto... ¿eso no vale? Las locuras no tienen por qué salir siempre mal. Sí, claro, pero... ¿quién es el valiente que se lanza en seguida a ellas?


martes, 5 de junio de 2012

Tres, dos, uno... ¡verano!

Deprimidos y deprimidas del mundo. Estudiantes en vía de ataque al corazón. Estresados y estresadas de la Tierra. Va por vosotros. Atentos eh. Abrir la ventana. Mirar al cielo. Sí, sí, al cielo. ¿Qué veis? ¿Nada? Exactamente. Nada. Ni una nube. Un Sol precioso. Que coño, ¡que el verano está ahí mismo! Otra razón por la que sonreír. Si es que hay miles. Playa. música, fiestas, amigos... ¡Perfecto! ¿Tienes planes? Yo miles. Otra cosa es que se cumplan, pero ahora mismo me divierto imaginándomelos en mi cabeza. Nos agobiamos un montón con los exámenes, pero pensar. Unas últimas semanas estudiando para tres meses sin hacer nada. ¿En serio no merece la pena? Yo ya estoy haciendo la cuenta atrás. La cuenta atrás para volver a sentir la música en las noches en las que no hace frío, de salir a tomar un helado, de gritar y cantar en el río y que a nadie le importe. De pasarlo con mi gente. ¡Vamos! Un último esfuerzo, date cuenta que luego la recompensa es mucho mayor. Sonríe y estate al cien por cien para que luego puedas dar lo mejor de ti. Yo empiezo ya, ¿y tú?


miércoles, 30 de mayo de 2012

Lánzate a la locura.

Hola, hace tiempo que te observo. Sí, sé que no debería, pero cada vez que veo tu pelo, tus ojos... me pierdo. Me embobo y sonrío. Se me queda cara de tonta. Y es lo que debo de ser, tonta. No debo, no debería, pero siempre acabo cayendo. ¿Por qué? No lo sé. Yo no decido. Y me gustaría hacerlo. Poder hablar con eso que está dentro de mí y decirle: eh, tú, yo decido, ¿vale? Pero no, no me hace caso, no entiende a razones. Aparece y punto. No me gusta. No me gusta no saber qué hacer. No me quiero arriesgar a dejarlo pasar y después descubrir lo que podía haber sido. ¿Y qué hago? Tampoco puedo esperar a que ocurra algo que probablemente no suceda. No quiero volver a perder el tiempo. Yo y mi cabeza, mi cabeza y yo. ¿Por qué siempre le tenemos tanto miedo a las cosas nuevas? Ojalá fuésemos más valientes y lucháramos por lo que de verdad queremos, por lo que de verdad nos hace bien. Porque los sueños son buenos, pero por desgracia la realidad tiene un peso mucho más grande.






jueves, 24 de mayo de 2012

Hola, me llamo Amor.

¡Tilín, tilín! He llegado. Bueno, he vuelto. ¿Cómo lo has pasado? Mal, lo sé. Has sufrido eh... lo he sentido. Ha sido como nunca. Duro, muy duro. La cagó un poco, ¿no? Pero bueno, no todo es de color de rosa, tú bien lo sabes. Has estado demasiado mal, a veces hasta he temido por ti. Fue... muy malo. Creo que te cegué, mucho, dejaste que lo hiciera. Yo solo aparezco y ya está. En fin, ya ha pasado. Pero como te deshiciste de mi eh... me dio pena irme pero fue muy valiente. Buen trabajo. Estoy orgulloso de ti. Ah, una última cosa, si estoy hablando contigo será por algo. Uy, amiga, ¿por qué he aparecido otra vez de repente? Me siento débil pero como sigas así... bueno, ¿sabes qué te digo? Que me alegro de que haya una posibilidad de volver a otra aventura contigo. Y sin miedo, eh, ya lo sabes. Tú camina en línea recta. Yo sigo aquí. Te iré informando.




lunes, 21 de mayo de 2012

Pruébalo.

Somos tontos. Sí, os acabo de insultar. Bueno, nos acabo de insultar. Me incluyo. ¿Por qué nos cuesta tanto deshacernos de lo que sabemos que nos hace daño? Muy sencillo, porque está demasiado aferrado a nosotros. Como una lapa. A veces nos cuesta un montón despegarnos de esos problemas, de esas personas. En la mayoría de los casos apreciamos mucho a esas personas, esos problemas. Pasamos tiempo y tiempo sufriendo y es que, al final, es como si nadie nos hiciera daño, nos lo hacemos nosotros mismos. ¿Te acuerdas cuando querías comerte el mundo? ¿Te acuerdas cuando te divertías como si se fuese a acabar el mundo? ¿Te acuerdas cuando sonreías continuamente? Seguro que tienes una sonrisa preciosa que hace tiempo que no ve la luz por la simple razón de sentirlo verdaderamente. ¿Vas a permitirlo? Yo no. Yo me voy a plantar delante del espejo y voy a sonreír. Luego me quedaré parada y me reiré de mi misma. Y ya tendré una razón por la que reírme, mis tonterías y yo.




domingo, 13 de mayo de 2012

No consientas.

"Cuánto tiempo ha de pasar para cerrar una herida, para perdonarte, para volverte a enamorar, para desafiar al destino."
Te vas. Te vas pensando en no volver. En no querer volver a sentir lo que un día te hizo sufrir. Qué más dará. Lo que ocurre nunca se olvida. O por lo menos a veces se piensa. No puedes pretender dejarlo todo y hacer que tu pasado no te persiga, porque lo va a hacer. Si huyes es porque sientes que quieres olvidar algo. No lo conseguirás. Para qué. Quédate y mantén el tipo. Por lo menos ya has descubierto qué era lo que te hacía daño. Repáralo. No huyas, soluciónalo. Y lo más importante... no vuelvas. ¿Por qué? Lógico. Si vuelves ocurrirá lo mismo. Te volverán a hacer daño, volverás a sufrir, volverás a querer irte. No vale la pena. No vale la pena que te prometan el cielo y no te den ni siquiera una misera estrella. No es lo más importante. Piensa en ti. Sé egoísta por una vez en tu vida. No consientas que alguien te haga daño sabiendo que no te merece porque tú, no lo harías.


jueves, 3 de mayo de 2012

Tú puedes.

Venga. De los errores se aprende, de las experiencias se aprende, de las traiciones, de las peleas, de los engaños, de las mentiras... De todo lo malo se aprende. Y si encima te pasan mil cosas, puede que hasta te inmunices. Pero poco. Nunca sabemos lo que nos está por venir. Siempre serán cosas nuevas que probablemente no sabremos afrontar. O no del todo. Mejor. Sería todo demasiado fácil. ¿Y qué? Experiencias que debemos vivir. Y aun que vengan por sorpresa, hemos de estar preparados. Más bien, mentalizados. Mentalizados de que nadie merece nuestras lágrimas, de que si sufres te pierdes momentos increíbles de la vida, de que vale la pena sonreír para que los demás sonrían contigo. Mira, tú, sí tú, yo no me sé tu vida ni sé lo que pensarás, pero una cosa te voy a decir: "te equivocas cuando piensas que estas sola porque tú eres la razón por la que vive otra persona."


domingo, 22 de abril de 2012

Daros cuenta.

No quiero, joder, no quiero, no quiero y punto. Que no consigan llevarte a lo más hondo de nuevo. Que no consigan que vuelvas a los errores. No, no lo voy a permitir. Me ha costado demasiado reponerme del pasado como para que en cero coma todo se derrumbe de nuevo. Secaré mis lágrimas. Puede ser más fuerte que ellos, debo serlo. Cuesta, cuesta muchísimo no poder mirar a la cara a gente tan cercana a ti por miedo a lo que tengan que reprocharte esta vez. Mamá, no chateo con gente extraña a las dos de la mañana. Papá, cuando necesito vuestro permiso pienso siempre en vosotros antes que en mi por miedo a lo que me podáis decir. Hermano, ni bebo, ni fumo, ni me drogo, y lo más importante, no tengo el más mínimo interés en hacerlo. Tan fácil decirlo, tan difícil que te entiendan de verdad. Que no tienes que ser mala por naturaleza. Al contrario, soy muchísimas cosas buenas que, por desgracia, no conocéis.

miércoles, 11 de abril de 2012

Escuchate.

Cosas que no entendí, que no entiendo, que no sé si algún día entenderé. Pero hay algo que si tengo muy claro: no pienso perder mi tiempo en entenderlas. ¿Para qué? El tiempo es oro. Son cosas del pasado. Deberíamos apartarlas de nuestra mente, aislarlas de algún modo, dejarlas a un lado. No diré que hay que olvidarlas porque algo que ha formado parte de tu vida no se olvida. Nunca. Forma parte de ti. Aunque tú no lo quieras así. Ya sea parte de tu pasado o tu presente, pero están ahí. Otra cosa es que les demos la importancia que se merecen a cada una de ellas. Aprende a anteponer lo bueno a lo malo, usa la coherencia y preocúpate de lo importante dejando a un lado lo superficial. Escucha lo que tienen que decirte y reflexiona. No siempre tus propias decisiones son las más acertadas.

viernes, 30 de marzo de 2012

Una necesidad.

Ya se puede estar acabando el mundo ahí fuera que no me entero de nada. Solo necesito dos cables y un pequeño aparejo para desconectar del mundo. Enciendo mi música y desenchufo todo lo que me relaciona con el exterior. No hay nada más. Pequeños momentos del día. No oigo nada más que eso que quiero escuchar. La música me recorre la cabeza entera. Noto como entra por mi oídos y se cuela por todo mi cuerpo. Y yo no lo evito. ¿Para qué? Me encanta esa sensación de bien estar que solo la música sabe crear. Una canción para cada día, cada momento, cada estado de ánimo. Puedo estar muy seria y pululando por mis pensamientos con una lenta y que de repente aparezca una sonrisa en mi boca debido a un ritmo nueva y más fresco. Y ahí es cuando te das cuenta de lo mucho que te gusta, de que te hace sentir bien y experimentar, reflexionar sobre lo que tú quieras. Porque todos tenemos nuestra historia, nuestra canción. Búscala y dibuja esa sonrisa en tu boca. Te encantará. Formará parte de ti.

domingo, 25 de marzo de 2012

Conmigo basta.

Dentro de un tiempo todo será pasado definitivamente. Yo estaré bien al cien por cien y todo quedará en calma. ¿Crees que te voy a dejar volver? Yo no lo creo así. No quiero que estropees en un solo día el esfuerzo de meses. Tropezar una vez con la misma piedra, vale, siempre se cometen errores, pero, ¿repetir? ¿Enserio? Soy tonta pero tengo unos límites. No debí buscarte la primera vez, no te buscaré la segunda. No habrá segunda vez. No quiero volver a ser la víctima, la desolada, la que siempre necesita algo de alguien. No voy a serlo. Voy a ser yo. No voy a darte la satisfacción de pensar que en realidad me importa. No te engañes, no me conoces. Una cosa es entender a las personas y otra muy distinta es conocer su historia, y tú, no conoces la mía.

viernes, 16 de marzo de 2012

Atrévete.

Hola, sí, vale, bien. Claro, por qué no. Adolescencia, una de las etapas más difíciles de la vida. Para unos más que para otros. Hay tantas cosas que tenemos que entender, tantas cosas que deberíamos saber. La sociedad se encarga de colocarnos a todos en un mismo sitio, apelotonados, y nos enseña una serie de patrones que se supone que tenemos que seguir. ¿Enserio? ¡No cabemos! Algunas de esas personas se dan cuenta de lo mucho que les cuesta respirar en esa masa de gente idéntica, en ese espacio tan pequeño, y salen. Salen para liberarse, salen para vivir, salen para respirar, salen para crear sus propias ideas. Las ideas que les gustan, las que realmente quieren seguir. Sin nadie que sea igual que ellos, sin nadie que te critique por ser diferente. Los diferentes no se juzgan entre ellos. Les juzgan los demás por no serlo. Podrás ser tú. Cómo y cuándo quieras. Y serás diferente. Pero, me pregunto yo, ¿quién es el valiente que se atreve a marcar la diferencia?

sábado, 10 de marzo de 2012

Historias que empiezan.

¿Nunca te ha pasado? Sí, sí, algo así como que te enamoras por inercia. Como lo escribo. Ves a una persona y dices: me he enamorado. Al principio es un poco en plan de bromas, por hacer la gracia, pero pasan los días y tú, en silencio, te sigues fijando en esa persona. Obviamente no estás enamorada. Los enamoramientos no llegan en un día, ni en dos, ni tampoco se olvidan en un día, ni en dos. Sí, era necesario decirlo. Hay gente que todavía no lo tiene claro. Falta de coherencia. El caso es que te gusta ver a esa persona cuando sales de clase, te gusta cruzártela por los pasillos y ponerte nerviosa cuando averiguas algo nuevo de su vida. Todo esto en silencio, sin que esa persona sepa nada. Claro, no os conocéis. Y llegan las preguntas. "¿Cómo me presento? Un momento... ¿me presento? No lo conozco de nada, es una locura." Nervios. Nervios todo el rato cuando os cruzáis. ¿De verdad? Parece que hay cosas que nunca cambian. Una de ellas es el amor. Por muchas puñaladas que te den al final acabas cayendo. No lo llamemos amor a estas alturas, llamémoslo de una forma especial. Sí, continuará.

martes, 28 de febrero de 2012

Tú, y después, tú.

Pues estoy sonriendo. Y me alegro mucho. Hace unas semanas me engañaría a mi misma y sería todo un poco cínico, pero hoy, quiero sonreír. La música me entra bastante bien. ¿Y sabéis lo mejor? Que nadie me lo puede impedir. Nadie. Ya soy como inmune. Acostumbrada a un montón de putadas. Nada me sorprende, pero no voy a tener la cara de decir que no me afecta. No soy de piedra, claro está, pero tengo muy claras mis prioridades. Eso siempre. Y una de mis prioridades favoritas, una de las que más quiero, una de las que considero más importantes, soy yo. Y para ti, tú. Y para ti también. Si, tú, tú. ¿Por qué no? ¿Algo o alguien merece estar por encima de ti en tus prioridades? Pues no. Para nada. Y no es egoísmo. Ni mucho menos. No te equivoques. Es supervivencia. Supervivencia para dejar de sobrevivir y empezar a vivir. Supervivencia y sentido común. Si tienes sentido común te darás cuenta de que, tu sonrisa, vale mucho más que cualquier cosa que te puedan ofrecer. Cualquiera.

sábado, 25 de febrero de 2012

Pasado.

Querido pasado, he vuelto porque quería que supieras que no te olvido. Bueno, de echo no puedo olvidarte. Tampoco quiero. Eres algo que está ahí, que ha ocurrido y que ya nunca podré borrar. No eres algo muy bueno, pero tampoco eres nada malo. Formas parte de mi. ¿Cómo menospreciar a algo que ya forma parte de tu vida? A veces te recuerdo y lloro. O sonrío, depende. Prefiero sonreír, está claro, pero a veces es difícil al analizarte. Procuro no hacerlo mucho. A veces me vienes a la mente sin ningún sentido aparente. Simplemente llegas y te plantas en mi cabeza. Sin más. Inevitable. O a veces no te vas de mi lado, te plantas en frente mía y no me dejas avanzar. Entonces te peleas con mi presente que está debilitado y no tiene recursos para defenderse. ¿Pero sabes lo que haré? Llamaré a mi futuro. Si, si, al futuro. Mi futuro está muy decidido a defender lo que es suyo, a defender su bien estar. Serán dos contra uno. Así que te pido por favor, que dejes de hacerlo. Ahórratelo. Enserio. No te va a merecer la pena. Prefiero recordar los buenos momentos que tienes a obligarme a llorar cada vez que te recuerdo. De verdad, eres pasado. Lo pasado en el pasado. Vuelve a tu lugar. Cada cosa en su sitio y tú, atrás.

jueves, 16 de febrero de 2012

Cambios.

Hay personas que cambian de la noche a la mañana, de la mañana a la noche, de un día a otro. Radicalmente. No es su momento de cambiar, no deberían de hacerlo. Pero lo hacen. Sin saber cómo ni por qué. ¿Explicación? No la busquemos. La mayoría de las veces perdemos el tiempo buscando un por qué. No siempre lo hay. No siempre se entienden las cosas, las personas. El poder de la mente. El ser humano todavía tiene mucho por descubrir, muchas cosas que entender. ¿Cuántas personas cambiarán al día en todo el mundo? Infinitas. De color de pelo, de forma de vestir, de personalidad... Unas veces un buen cambio, otras veces totalmente equivocado y ciego. Cuidemos muy mucho nuestros actos. Eso de actuar y luego pensar ya no se lleva. No es de lógica, no es de lógicos. Piensa antes de actuar, actúa con cabeza. No te lo tomes al pie de la letra. Todo tendrá sentido si lo has pensado, sino, te lo podrán reprochar en cualquier momento de tu vida.

martes, 14 de febrero de 2012

Sonreír de nuevo.

Y me siento bien. A pesar de todo, me siento bien. Aún que haya gente que quiera quitarme la idea de la cabeza, me siento bien. Aún que quieran hacerme sentir mal, me siento bien. Supongo que la agonía se ha dado cuenta de que estaba resultando absurda. O simplemente es que las lágrimas se me han agotado. Como última opción le tomo la palabra al cansancio. Cansada de sentir que nada vale, cansada de pensar que ya estoy loca, cansada de creer en cosas que ya nunca, repito, nunca volverán a ser como antes. Y es así. No hay más. Menos líos, menos problemas, menos rollos. ¿Solución? ¿Por qué siempre tiene que haber una solución? ¿Un por qué? Tampoco. Es absurdo buscarle lógica a algo que no la tiene. A algo que no la ha tenido nunca. ¿Manera de arreglarlo? No hay. Se acabó. Finiquitado. No hay peros que valgan, no hay posibles escondidos. Todo tiene un final, nada es para siempre. ¿Has mejorado? Quizás. ¿Te importa? No mucho. Bueno, pues sigue. Levanta la cabeza, sacúdete el polvo de haber estado tanto tiempo hundida, ignorada, pisoteada, y camina. Porque mira, ¿lo ves? Si, si, justamente eso, ahí está, un camino precioso y entero para ti solita.

sábado, 11 de febrero de 2012

A pesar de.

Cuando te sientes... es cómo... solo quieres... a ver, empecemos de nuevo. Cuando no sabes que hacer. Si, vamos a dejarlo en eso. Cuando no puedes más. Pero no un "no poder más" de "quiero irme porque voy a explotar." No. Estas medianamente bien. Las cosas van por un lado genial y por el otro andan un poco torcidas. Espero que se solucionen. Pero llegan momentos en los que no sabes. Y no sabes nada. Bueno, si, sabes que todo esto es solo por una persona. La que lo ha puesto todo patas arriba. Y sabes que, a pesar de todo, a pesar de meses y meses de mezclas de emociones completamente distintas, quieres sentir a esa persona a tu lado. Porque después de todo, ya forma parte de tu vida. Y eso ni tú ni nadie puede cambiarlo. Y sabes también, que con un simple "hola" ya estarías mejor. Aún que no le quieras contestar, pero estaría cerca tuya. Y si ya pudieras acariciar su cara... Parémoslo ya. Es imposible. He perdido. Tengo que admitir mi derrota. Y pronto. Porque esto sigue creciendo y creciendo y yo ya no puedo hacer nada. Me gustaría continuar, luchar, pero sería en vano. Energía gastada a lo tonto, lágrimas derramadas sin sentido.

jueves, 9 de febrero de 2012

Donde los enamorados.

Lucho por algo que no tengo, por algo que no tendré, por algo que no sé si quiero tener. Pero lucho, lucho porque no lo tengo. Nos encantan los prohibidos. Los adoramos. Es cierto, no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Yo si lo sabía. Y me estoy arrastrando, estoy coladita, no me reconozco. Vomito arco iris. Por dios... creo que voy a parar ya. ¿De qué me sirve? No voy a conseguir nada. Ni siquiera estoy segura de si quiero. Pero me gusta sentirte ahí, sentirte cerca. Sentir que me quieres aun que no me lo crea. Y moriré el día en que beses a otra. Escalofrío. Esos labios son míos. Lo eran. Sus te quieros no serán tan sinceros, segura. Yo lo sé. Solo yo sé como decirte que te quiero para hacerte sentir especial. O por lo menos lo sabía. Solo tú sabes como hacerme sentir en una nube, ahí arriba, flotando, si, en el cielo. Solo contigo puedo viajar a ese lugar. Solo quiero contigo. Y aun que sé que no volveré, que ese cielo ya no contará más conmigo, lo he dicho, eres tú el único que tiene permiso.

lunes, 23 de enero de 2012

En un futuro próximo yo...

Cuando todo va bien, cuando creo que todo va bien es cuando más me preocupo. Porque sé que algo malo está por venir. Siempre es así. Llamarme pesimista, pero es siempre así. Comprobado. Y en efecto. Una vez más se cumple la ley. Todo va sobre ruedas, todo va genial, todo va recto y con buena velocidad, y de repente, se pincha una rueda. ¿Y yo qué hago? Intento seguir por mi camino, dando tumbos. Pero se pincha otra rueda y ahí ya si que es obligatorio parar o te darás la ostia del siglo. No puedes ser fuerte siempre. A veces hay que parar y dar un tiempo para cambiar esas ruedas rotas. Momento de bajón. ¿Pero sabéis qué? Que llega un momento en el que te hartas de cambiar ruedas. Llevo demasiadas y todo por culpa de piedras estúpidas e inservibles que me hacen pinchar. Y lo peor es que no puedes hacer nada. Nada. No sabes ni dónde ni cuándo habrá una de esas piedras. Simplemente aparecen como por arte de magia. Y luego pasa lo que pasa. Y pasa, y pasa, y pasa... una vez, y otra vez y otra. Estoy cansada, enserio, muy cansada.

viernes, 20 de enero de 2012

No se olvida.

No me haces falta. Llegué a un punto en el que creí que no tenía a nadie más a mi lado, solamente a ti. Que no podía confiar y desahogarme con nadie como contigo. Me encerré. Me encerré y me equivoqué. Como todo ser humano. Ahora que la persona en la que más confiaba y la que me pensé que siempre estaría ahí, ya no está. Normal. Un siempre no existe. Me he equivocado. Te has equivocado. No sabes lo que has hecho. Querías sacarme de tu corazón y yo me he ido de tu yo entero. De ti, de tu vida. Porque algo así no se perdona. Nunca. Jamás. Cuando digo jamás es jamás. Te piensas que en un tiempo volveré, que te diré que ha sido una tontería y que será mejor olvidarlo. Te equivocas. Otra vez. No voy a volver, no ha sido una mera tontería y no voy a olvidarlo. Nunca olvido. La has cagado. La has cagado pero mucho. Y si, habrá sido mi pasado oscuro, pero tampoco me olvidaré nunca de que el que la hace la paga.

martes, 17 de enero de 2012

Sal.

Ves como todo se junta, como todo se hunde, como todo se va muriendo sin poder reaccionar de alguna manera. Tú te contienes, contienes todo lo que puedes y más únicamente para que los que están a tu alrededor no estén mal contigo. Malo por ti. Pero revientas. Demasiada presión para un cuerpo tan pequeño, para una vida tan corta. Te tienes que desahogar. Canta delante de un espejo, salta, grita, escribe, llora... pero desahógate. Lo necesitas. No está mal venirse abajo, todos lo hemos hecho. No está prohibido caerse. Pero ten una cosa clara, es obligatorio levantarse. Obligatoriamente. Nos hundiremos, pero siempre saldremos a delante. Y nadie lo va a hacer por nosotros. Siempre hay algo a lo que aferrarse. Agárrate y sal. Con todas tus fuerzas. Sal y sonríe. Con la mejor de tus sonrisas. Sonríe y vive. De la mejor manera posible. Vive y sé feliz. En los mejores momentos de tu vida.

miércoles, 11 de enero de 2012

Nunca más.

Y caes. Te la han jugado. Y es que encima es esa persona con la que tantos buenos momentos has pasado. Esa misma que te juro sinceridad, te prometió comprensión y te ofreció confianza. La persona que dijo que siempre estaría ahí en lo bueno y en lo malo. ¿Y si eres tú el que hace el daño? Esa misma persona es. La que te ha dado la mayor puñalada trapera que te podían dar en toda tu vida. La misma persona a la que ahora odias con todas tus fuerzas por haberte dejado cagarla. Y sin motivo aparente. Y sigues sin creértelo. Demasiada confianza, demasiada amistad, demasiados secretos, demasiado amor... pero es la realidad, la pura realidad. Como de la noche a la mañana una persona te susurra al oído lo mucho que desea abrazarte y al despertarse decide jugártela de mala manera. Y es que es justamente lo que ha ocurrido. Misterios de la vida. Pero una cosa has de  tener clara. Muy clara. No existe en el mundo tanta confianza, amistad y amor como para no ver una traición. Así que sal de mi vida, gira a la derecha, llévate tus mentiras y recuerdos, sigue recto y, por favor, no vuelvas nunca.

jueves, 5 de enero de 2012

Solo por eso, es importante.

¿Nunca en vuestra vida ha aparecido una persona que os la cambia por completo? Si, si, en el momento justo. Una persona que te hace ver lo que realmente eres y lo mal que estas dirigiendo tus pensamientos. Y no hablo de amor. Para nada. Hablo de una persona, simplemente. Sin darte cuenta te ayuda a pensar. Te ayuda a darte cuenta de lo mal que vives siendo lo que eres e incluso te da a entender lo que realmente sería bueno para ti. Y tú, como de la nada, le haces caso. Porque reflexionas y piensas. Y cuando lo haces, te das cuenta de que lleva toda la razón del mundo. De que te estas pudriendo en una personalidad que no es la tuya, con una gente que no te entiende y viviendo momentos que serían mucho mejores si te sintieras cómoda.  Y tomas tu decisión. Porque esa persona solo habla contigo. No te ha obligado a hacer nada. Solo te ha abierto los ojos. Y una vez abiertos, tú reaccionas. Reaccionas y haces algo que deberías haber hecho hace mucho tiempo. Te revelas, te expresas, te encuentras a ti misma. Por fin. Y pasas un tiempo malo, muy malo. Es lo que tienen los cambios. Pero al final, te das cuenta de lo bien que te sientes, te das cuenta de que por fin eres tú misma. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera aparecido? Y solamente gracias a una persona que supo encontrar lo que nadie encontró nunca. Entonces ya le estas eternamente agradecida.

Evidente.

No voy a decir "nunca" porque alguien dijo alguna vez "nunca digas nunca. No voy a decir "siempre" porque un siempre no existe. No voy a decir "perfecto" porque no he encontrado a ninguna persona, animal o cosa que lo sea. No voy a decir que estoy feliz porque es algo muy relativo. No diré que "no me importa" porque por mínimo que sea, todo nos afecta. Diré que he madurado, pero por ahora no diré que soy madura porque ni siquiera sé si he crecido. Si lo pienso bien, no puedo decir que ya soy mayor porque todavía creo en monstruos y fantasmas. No puedo decir que lo importante es el interior si cuando pasa un chico me lo como con la vista, pero creo en ello. No puedo decir "que bien te veo" si tengo miopía. No puedo creerme lo mejor de lo mejor si ni siquiera sé si creo en mi misma. No voy a decir que pienso en ti, la verdad es que te sueño. No voy a decir que algo es imposible, diré que es difícil de conseguir. Y no querré que os creáis todo esto, solo que os hayáis parado a leerlo.

lunes, 2 de enero de 2012

Así me expreso.

Tanto escribir, tanto premio, tanta entrada, tanta mierda... ¿para qué? Si a la hora de la verdad no soy capaz de expresar lo que realmente siento. Pero es importante para mi. Demasiado. Me desahoga mucho. Es mi método. Así que habrá que sacarle partido. Si lo pensamos bien, la vida es como un cuento. Con sus capítulos... O como un blog. Con sus entradas buenas y malas, largas y cortas, sus recuerdos, sus sentimientos, su personalización propia, las fotos perfectas, la música precisa... se podría decir que tengo que empezar a sacar el blog que llevo dentro. Yo, tú y todos. Pero no aquí, que es muy fácil, sino a la hora de la verdad. Hacer de esos momentos, en los que hay que soltarlo todo, una buena entrada. Precisa, clara y concisa. Imaginación en el momento preciso. Imagínatelo. Será más fácil. Avanzaré.