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lunes, 23 de enero de 2012

En un futuro próximo yo...

Cuando todo va bien, cuando creo que todo va bien es cuando más me preocupo. Porque sé que algo malo está por venir. Siempre es así. Llamarme pesimista, pero es siempre así. Comprobado. Y en efecto. Una vez más se cumple la ley. Todo va sobre ruedas, todo va genial, todo va recto y con buena velocidad, y de repente, se pincha una rueda. ¿Y yo qué hago? Intento seguir por mi camino, dando tumbos. Pero se pincha otra rueda y ahí ya si que es obligatorio parar o te darás la ostia del siglo. No puedes ser fuerte siempre. A veces hay que parar y dar un tiempo para cambiar esas ruedas rotas. Momento de bajón. ¿Pero sabéis qué? Que llega un momento en el que te hartas de cambiar ruedas. Llevo demasiadas y todo por culpa de piedras estúpidas e inservibles que me hacen pinchar. Y lo peor es que no puedes hacer nada. Nada. No sabes ni dónde ni cuándo habrá una de esas piedras. Simplemente aparecen como por arte de magia. Y luego pasa lo que pasa. Y pasa, y pasa, y pasa... una vez, y otra vez y otra. Estoy cansada, enserio, muy cansada.

viernes, 20 de enero de 2012

No se olvida.

No me haces falta. Llegué a un punto en el que creí que no tenía a nadie más a mi lado, solamente a ti. Que no podía confiar y desahogarme con nadie como contigo. Me encerré. Me encerré y me equivoqué. Como todo ser humano. Ahora que la persona en la que más confiaba y la que me pensé que siempre estaría ahí, ya no está. Normal. Un siempre no existe. Me he equivocado. Te has equivocado. No sabes lo que has hecho. Querías sacarme de tu corazón y yo me he ido de tu yo entero. De ti, de tu vida. Porque algo así no se perdona. Nunca. Jamás. Cuando digo jamás es jamás. Te piensas que en un tiempo volveré, que te diré que ha sido una tontería y que será mejor olvidarlo. Te equivocas. Otra vez. No voy a volver, no ha sido una mera tontería y no voy a olvidarlo. Nunca olvido. La has cagado. La has cagado pero mucho. Y si, habrá sido mi pasado oscuro, pero tampoco me olvidaré nunca de que el que la hace la paga.

martes, 17 de enero de 2012

Sal.

Ves como todo se junta, como todo se hunde, como todo se va muriendo sin poder reaccionar de alguna manera. Tú te contienes, contienes todo lo que puedes y más únicamente para que los que están a tu alrededor no estén mal contigo. Malo por ti. Pero revientas. Demasiada presión para un cuerpo tan pequeño, para una vida tan corta. Te tienes que desahogar. Canta delante de un espejo, salta, grita, escribe, llora... pero desahógate. Lo necesitas. No está mal venirse abajo, todos lo hemos hecho. No está prohibido caerse. Pero ten una cosa clara, es obligatorio levantarse. Obligatoriamente. Nos hundiremos, pero siempre saldremos a delante. Y nadie lo va a hacer por nosotros. Siempre hay algo a lo que aferrarse. Agárrate y sal. Con todas tus fuerzas. Sal y sonríe. Con la mejor de tus sonrisas. Sonríe y vive. De la mejor manera posible. Vive y sé feliz. En los mejores momentos de tu vida.

miércoles, 11 de enero de 2012

Nunca más.

Y caes. Te la han jugado. Y es que encima es esa persona con la que tantos buenos momentos has pasado. Esa misma que te juro sinceridad, te prometió comprensión y te ofreció confianza. La persona que dijo que siempre estaría ahí en lo bueno y en lo malo. ¿Y si eres tú el que hace el daño? Esa misma persona es. La que te ha dado la mayor puñalada trapera que te podían dar en toda tu vida. La misma persona a la que ahora odias con todas tus fuerzas por haberte dejado cagarla. Y sin motivo aparente. Y sigues sin creértelo. Demasiada confianza, demasiada amistad, demasiados secretos, demasiado amor... pero es la realidad, la pura realidad. Como de la noche a la mañana una persona te susurra al oído lo mucho que desea abrazarte y al despertarse decide jugártela de mala manera. Y es que es justamente lo que ha ocurrido. Misterios de la vida. Pero una cosa has de  tener clara. Muy clara. No existe en el mundo tanta confianza, amistad y amor como para no ver una traición. Así que sal de mi vida, gira a la derecha, llévate tus mentiras y recuerdos, sigue recto y, por favor, no vuelvas nunca.

jueves, 5 de enero de 2012

Solo por eso, es importante.

¿Nunca en vuestra vida ha aparecido una persona que os la cambia por completo? Si, si, en el momento justo. Una persona que te hace ver lo que realmente eres y lo mal que estas dirigiendo tus pensamientos. Y no hablo de amor. Para nada. Hablo de una persona, simplemente. Sin darte cuenta te ayuda a pensar. Te ayuda a darte cuenta de lo mal que vives siendo lo que eres e incluso te da a entender lo que realmente sería bueno para ti. Y tú, como de la nada, le haces caso. Porque reflexionas y piensas. Y cuando lo haces, te das cuenta de que lleva toda la razón del mundo. De que te estas pudriendo en una personalidad que no es la tuya, con una gente que no te entiende y viviendo momentos que serían mucho mejores si te sintieras cómoda.  Y tomas tu decisión. Porque esa persona solo habla contigo. No te ha obligado a hacer nada. Solo te ha abierto los ojos. Y una vez abiertos, tú reaccionas. Reaccionas y haces algo que deberías haber hecho hace mucho tiempo. Te revelas, te expresas, te encuentras a ti misma. Por fin. Y pasas un tiempo malo, muy malo. Es lo que tienen los cambios. Pero al final, te das cuenta de lo bien que te sientes, te das cuenta de que por fin eres tú misma. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera aparecido? Y solamente gracias a una persona que supo encontrar lo que nadie encontró nunca. Entonces ya le estas eternamente agradecida.

Evidente.

No voy a decir "nunca" porque alguien dijo alguna vez "nunca digas nunca. No voy a decir "siempre" porque un siempre no existe. No voy a decir "perfecto" porque no he encontrado a ninguna persona, animal o cosa que lo sea. No voy a decir que estoy feliz porque es algo muy relativo. No diré que "no me importa" porque por mínimo que sea, todo nos afecta. Diré que he madurado, pero por ahora no diré que soy madura porque ni siquiera sé si he crecido. Si lo pienso bien, no puedo decir que ya soy mayor porque todavía creo en monstruos y fantasmas. No puedo decir que lo importante es el interior si cuando pasa un chico me lo como con la vista, pero creo en ello. No puedo decir "que bien te veo" si tengo miopía. No puedo creerme lo mejor de lo mejor si ni siquiera sé si creo en mi misma. No voy a decir que pienso en ti, la verdad es que te sueño. No voy a decir que algo es imposible, diré que es difícil de conseguir. Y no querré que os creáis todo esto, solo que os hayáis parado a leerlo.

lunes, 2 de enero de 2012

Así me expreso.

Tanto escribir, tanto premio, tanta entrada, tanta mierda... ¿para qué? Si a la hora de la verdad no soy capaz de expresar lo que realmente siento. Pero es importante para mi. Demasiado. Me desahoga mucho. Es mi método. Así que habrá que sacarle partido. Si lo pensamos bien, la vida es como un cuento. Con sus capítulos... O como un blog. Con sus entradas buenas y malas, largas y cortas, sus recuerdos, sus sentimientos, su personalización propia, las fotos perfectas, la música precisa... se podría decir que tengo que empezar a sacar el blog que llevo dentro. Yo, tú y todos. Pero no aquí, que es muy fácil, sino a la hora de la verdad. Hacer de esos momentos, en los que hay que soltarlo todo, una buena entrada. Precisa, clara y concisa. Imaginación en el momento preciso. Imagínatelo. Será más fácil. Avanzaré.