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domingo, 22 de abril de 2012

Daros cuenta.

No quiero, joder, no quiero, no quiero y punto. Que no consigan llevarte a lo más hondo de nuevo. Que no consigan que vuelvas a los errores. No, no lo voy a permitir. Me ha costado demasiado reponerme del pasado como para que en cero coma todo se derrumbe de nuevo. Secaré mis lágrimas. Puede ser más fuerte que ellos, debo serlo. Cuesta, cuesta muchísimo no poder mirar a la cara a gente tan cercana a ti por miedo a lo que tengan que reprocharte esta vez. Mamá, no chateo con gente extraña a las dos de la mañana. Papá, cuando necesito vuestro permiso pienso siempre en vosotros antes que en mi por miedo a lo que me podáis decir. Hermano, ni bebo, ni fumo, ni me drogo, y lo más importante, no tengo el más mínimo interés en hacerlo. Tan fácil decirlo, tan difícil que te entiendan de verdad. Que no tienes que ser mala por naturaleza. Al contrario, soy muchísimas cosas buenas que, por desgracia, no conocéis.

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