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martes, 26 de junio de 2012

Sus palabras.

Con unas simples palabras te saca la mayor sonrisa del día. Y tú lo notas y piensas: que tonta soy, pero que bien me sienta. Tan solo su presencia te hace sentir bien. Y qué más darán los pros y los contras. Es importante para ti y con eso llega. Sabes que te hace bien, estás feliz. ¿El resto? No importa. No te molesta. Solo quieres que llegue ese momento del día en el que puedes estar compartiendo cosas con él. Te gusta porque te trata diferente, te hace sentir especial. Porque si te dice que te quiere es por algo, y si quiere soñar contigo es porque te quiere a su lado. Si te llama de esa forma especial es porque para él lo eres. Y con eso basta. A mi, personalmente, me llega. Son pequeñas cosas que me hacen sentir muy grande. Porque lo que venga después me da igual, lo que digan me da igual. Lo que no me daría igual sería desperdiciar sonrisas. Esas sonrisas que son más grandes y más bonitas si él las provoca. Esas sonrisas que algún día se verán las caras.


jueves, 14 de junio de 2012

Que paren el mundo que yo me bajo.

No puedes parar la vida de los demás solo porque la tuya necesite un respiro. Tómatelo, por supuesto, lo necesitas, pero no arrastres a los demás. Esa sensación de ver como la vida de la gente sigue y tú tienes que parar la tuya un momento. Bueno, pues párala. No hay problema. Eso sí, obligatorio retomarla. Prohibido quedarse estancada en el camino. Habrá gente que te apoye, que ralentice su vida para que luego no te quedes muy atrás. ¿Ya? Levántate, respira hondo y sigue andando. Apóyate en quien necesites, en quien te deje apoyarte. Vamos, vuelve al camino. Al fin y al cabo, mañana será otro día.


martes, 12 de junio de 2012

Eres una enana.

Solo soy una niña. Sí, eso es, una niña de dieciséis años, pero una niña. Solo quiero que me ocurran las cosas que salen en las películas o que leo en los libros. Soy tan ilusa. Pero es que soy una niña. ¿En qué piensan las niñas? En mundos de colores, en convertirse en princesas algún día... Claro, cosas que las hacen sentirse bien. Cosas que quizá nunca ocurran pero que en su imaginación se proyectan demasiado bien. Son cosas perfectas. No, espera, lo perfecto no existe. Casi perfectas. Serían perfectas si se hicieran realidad. Ahí está la clave. ¿Y por qué decir nunca? Puede que algún día un momento especial que haya soñado se haga realidad, ¿no? Es totalmente posible. Poco probable, pero posible. ¿Por qué no creer en nuestros momentos? Yo quiero creer que habrá alguien ahí fuera que piense como yo y no se conforme con la aburrida realidad. Alguien que haga cosas fuera de lo normal, basándose en la locura y no en lo típico. Alguien que entienda que no hay que tenerle miedo a lo nuevo, que las nuevas experiencias pueden traer millones de sonrisas.


viernes, 8 de junio de 2012

Salta.

Nunca conseguiré que me quiera como la quiere a ella. Nunca digas nunca. ¿En serio? Siempre hay algo que contradice lo que pienso. Los siempres no existen. Mira... mira. Vaya lío tengo en la cabeza. Con lo fácil que sería decir: eh, tú, que te quiero y tal. Sería bonito. Sencillo y bonito. Pero la liarías. En la gran mayoría de los casos la liarías. Somos tan... hipócritas, que llegamos a cambiar los ojos con los que vemos a una persona simplemente porque no la apreciamos del mismo modo que esa persona a nosotros. Y hacemos a esa gente más cobarde. Cobarde e insegura. No dejamos que sean valientes y por lo menos de desahoguen. No es fácil hacerlo. Ni notarlo. No es sencillo lanzarse sin tenerlo claro. Pero te gustaría tanto... ¿eso no vale? Las locuras no tienen por qué salir siempre mal. Sí, claro, pero... ¿quién es el valiente que se lanza en seguida a ellas?


martes, 5 de junio de 2012

Tres, dos, uno... ¡verano!

Deprimidos y deprimidas del mundo. Estudiantes en vía de ataque al corazón. Estresados y estresadas de la Tierra. Va por vosotros. Atentos eh. Abrir la ventana. Mirar al cielo. Sí, sí, al cielo. ¿Qué veis? ¿Nada? Exactamente. Nada. Ni una nube. Un Sol precioso. Que coño, ¡que el verano está ahí mismo! Otra razón por la que sonreír. Si es que hay miles. Playa. música, fiestas, amigos... ¡Perfecto! ¿Tienes planes? Yo miles. Otra cosa es que se cumplan, pero ahora mismo me divierto imaginándomelos en mi cabeza. Nos agobiamos un montón con los exámenes, pero pensar. Unas últimas semanas estudiando para tres meses sin hacer nada. ¿En serio no merece la pena? Yo ya estoy haciendo la cuenta atrás. La cuenta atrás para volver a sentir la música en las noches en las que no hace frío, de salir a tomar un helado, de gritar y cantar en el río y que a nadie le importe. De pasarlo con mi gente. ¡Vamos! Un último esfuerzo, date cuenta que luego la recompensa es mucho mayor. Sonríe y estate al cien por cien para que luego puedas dar lo mejor de ti. Yo empiezo ya, ¿y tú?