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domingo, 29 de julio de 2012

Vive tú vida.

Todos necesitamos respiros, pausas, decir un basta en el momento preciso. No estamos hechos para soportar todo lo que nos pasa. Necesitamos quitarnos el agobio de encima. Cuando te pasan cosas malas lo único que intentas es seguir adelante como si nada porque no dejas que nada ni nadie te haga dejar de sonreír. Yo lo hago. Pero a veces por razones que no logro entender muy bien, no se puede. Cuando son muchas veces las que se intenta seguir sonriendo sin motivo llega el momento en el que tienes que desahogarte, decir basta. No tienes que estar constantemente intentando mantener un equilibro monótono en tu vida. No tienes por qué hacer siempre lo que creas que es lo correcto, solo haz lo que te haga sentir mejor contigo misma. A la mierda los estereotipos, a la mierda lo que piense la gente, a la mierda con lo que quieren que seas. Sé lo que tú quieras ser, sé tú.




domingo, 8 de julio de 2012

Lucha por lo que quieres.

En algún momento de la vida las aguas deben volver a su cauce. Después de una tormenta que pensabas que nunca terminaría, que conseguiría ahogarte por completo, empieza a clarear poco a poco. Me refiero a esos momentos en los que todo va tan rematadamente mal que solo piensas en cómo vas a salir de todo aquello o si realmente saldrás algún día. Lo bueno es que ese día llega. Llega y tú casi ni te lo crees. Echas la vista atrás y te parece increíble estar sonriendo después de todo. De eso se trata. De no dejar que el pasado nos hunda en el presente. De no darle demasiada importancia al futuro y solo estar seguros de lo que queremos vivir ahora. Y cuando llega este momento, piensas: ¿realmente va a ir todo bien o vendrá algo malo otra vez? Es lo que se suele hacer. Una vez que te ha ido todo tan mal te cuesta creer que cuando estés bien no vaya a suceder algo que lo ponga todo patas arriba de nuevo. Prefiero no pensarlo. Prefiero seguir soñando y si algo malo me tiene que despertar, adelante, apretaré los ojos e intentaré seguir con lo mío cueste lo que cueste. Ahora sí, ahora ya sé luchar.