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miércoles, 17 de octubre de 2012

Aprende a buscar.

+Estoy contentísima, lo tenemos todo en común.
-¿Todo, todo?
+Todo, siempre estamos de acuerdo, ¿no es genial?
-No.
+¿Cómo que no? No tienes ni idea.
-¿Sobre qué vais a discutir? Dime cuándo le darás un beso en medio de una discusión queriendo decir que ya está, que no importa. Cuándo vendrán las reconciliaciones bonitas, cuando le pondrás cara de nuez y le sacarás la lengua indicando que es un bobo, cuándo te cruzarás de brazos e intentarás ponerte seria sin conseguirlo para que él tenga un detalle cariñoso, cuándo le dirás: "no te enfades cielo" y le sonreirás. ¿Cuándo? Esos momentos son de los  mejores. Cuando te diga: "no seas cabezota" o "cómo sois las pequeñajas de hoy en día" y tú le gires la cabeza riéndote pero sin que él te vea. Y los abrazos de "no seas así, sabes que te quiero." Venga, dime cuándo. No busques a alguien que sea igual que tú, a tu doble, ¿para qué? No pienses que serás feliz sí o sí con ese tipo de personas. Eso no significa que sea perfecto para ti. Busca a alguien que vaya contigo, no como tú. Recuerda, los polos opuestos se atraen.



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