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miércoles, 14 de agosto de 2013

Especial.

Una despedida. ¿Cómo se toma la gente las despedidas? Despedirte de alguien a quien quieres nunca es fácil. Nunca. Tantos momentos, tantas risas, tantas cosas compartidas... pum, se acabó. Espera, ¿se acabó? Yo creo que no. Tienes recuerdos. Recuerdos que, aunque a veces te hagan estar triste, al final acabarán por sacarte una sonrisa. Tienes la experiencia. La experiencia de haber podido ver, tocar, sentir a esa persona. ¿Acaso eso no es algo por lo que sonreír cada vez que te acuerdas? Pero sin duda, lo más importante que tienes, es saber que no es la última vez. No vas a dejar que lo sea. No será la última vez para ver, tocar, sentir, saber cómo de alta es esa persona, si de verdad tiene mal genio por las mañanas, cómo le gustan las tostadas, si de verdad tarda mucho en la ducha, si le siguen gustando tus abrazos o si te dice que quiere un abrazo sin fin. Y el caso es que me alegro de volver a hacer otra cuenta atrás porque soy feliz sabiendo que volverá a ocurrir. Son cosas que nos llevamos en las despedidas, cosas que nos hacen conocer más a esas personas, saber más sobre su forma de ser, cosas que yo no cambiaría por nada, cosas especiales.




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