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lunes, 23 de septiembre de 2013

Lo que no contamos.

¿Qué pasa con esas cosas que nunca decimos? Me refiero a los secretos que tenemos con nosotros mismos. No me digas que nunca te has guardado algo solamente para ti. No te creo. Algo te has tenido que guardar. Algo demasiado personal como para creer que alguien te fuera a entender, algo que tú creyeras demasiado estúpido para contar, algo que desbarataría planes, ideas... algo. Ese tipo de cosas que, a veces, por mucho que quieras, te callas. ¿Dónde se quedan esos secretos? ¿Olvidados? No lo creo. Suelen quedarse en el pasado, suelen visitarte de vez en cuando. Piénsalo, hay cosas que nunca decimos por el miedo a la reacción de la persona a la que se lo contamos. Pero llega un día en el que, de repente y sin pensarlo demasiado, sueltas uno de estos secretos. Ups. ¿Qué ha pasado? Yo te lo digo, no te preocupes. Pasa que al igual que hay secretos que sólo nos contamos a nosotros mismos, hay personas que forman parte de nuestro yo habitual. Esas personas con las que puedes soltarlo todo en un momento de tensión y sabes que no pasa nada porque seguirá siendo como si ese secreto lo sepas tú sola. Esas personas. La mayoría tenemos nuestros yos complementarios, busca con cuidado los tuyos y los encontrarás, estoy segura.


viernes, 6 de septiembre de 2013

Amigos.

Amigos. Qué importante suena esa palabra hoy en día, ¿verdad? Que poco confía la gente últimamente. Hacen bien. Nunca se sabe lo que puede ocurrir y quién puede estar involucrado. A veces la vida te sorprende de tales formas que cuesta creerlo. Pero dime, ¿no hay un grupo reducido, una sola persona incluso a la que recurres cuando necesitas el apoyo de alguien? Casi siempre tenemos a ciertas personas en las que decidimos confiar, nos cuesta admitirlo, nos cuesta decirlo, pero de alguna forma son especiales. Son esas personas que no te han fallado, que siempre que las has buscado las has encontrado, que siempre que necesitabas desahogarte te han animado a hacerlo, que te han dicho lo que querías oír en el momento preciso, que han reído contigo, llorado con tus lágrimas y las que quieres tener cerca el mayor tiempo posible. Cuídalos. Cuídalos mucho. Es inevitable eliminar la sensación de desconfianza por completo porque nunca sabemos de lo que puede ser capaz una persona, nadie mejor que nosotros lo sabe, ¿verdad? Pero queremos creer que hay gente que puede conseguirlo, la confianza cien por cien. ¿Y qué hago yo para compensarles? Lo mismo. Darles mi cariño y mi confianza, sé que la aprecian y la usan cuando lo necesitan. Esto va por todos los que están y estarán, los que aguantan mis tonterías, mis líos, mis problemas, mis días buenos y mis días malos. Va por vosotros, amigos. Gracias.


No me faltéis, especiales.


martes, 3 de septiembre de 2013

Un pedacito de mi.

Ideas firmes, sólidas, rara vez traicionadas por la ceguera del momento. ¿Imposible? Nunca. ¿Difícil? Me gusta más. La cobardía está vetada en mi vida y nunca me arrepiento de nada porque lo que hago es porque quiero hacerlo. Un siempre no existe, un todo tampoco. Sacrificada por ayudar a quien lo necesita en todo momento. Muy amiga de mis amigos, ellos saben que a cualquier hora pueden contar conmigo. Sonreír todos los días debería de ser obligatorio y llorar sólo cuando supiéramos que vale la pena de verdad. Cuando estoy triste no lo suelo contar pero voy dejando ciertos detalles que hacen que te puedas percatar. Si lo haces, te lo tendré muy en cuenta. Por desgracia, rencorosa como la que más. Si me haces daño lo tendré presente de por vida y no dudaré en recordártelo cuando las cosas se tuerzan un poco, cuidado con eso. Perdono, pero no olvido y me gusta cortar los problemas de raíz. Me valoro mucho, sé cuándo he de ser egoísta y cuándo no. Guerrera, luchadora, sobrevivo a las peores situaciones y peleo por lo que quiero. Desconfiada por miedo a que me la jueguen como la primera vez. Enamoradiza con pocas palabras y algo de amor, supongo que me conformo con eso. Enamorarse es algo muy serio para mi y sólo lo he estado una vez, hasta las trancas, y me encantaría volver a experimentar esa sensación. Los sueños son preciosos para una soñadora como yo y cumplirlos aún más. Hace poco que me di cuenta de la importancia de un abrazo, al igual que pienso que los pequeños detalles lo son prácticamente todo. Feliz no es un estado de ánimo permanente en mi vida, yo no lo veo así. ¿Destino? No quiero creer en ello. Me considero diferente aunque realmente todos lo somos a nuestra manera. Esto es un pedacito de mi, cosas que puedes saber o no. El resto puedes averiguarlo, si quieres.