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martes, 29 de octubre de 2013

Mal día.

Se hace difícil intentar seguir sonriendo cuando no sientes fuerzas para hacerlo, para qué negarlo. Cuando llevas un tiempo en el que nada de lo que te gustaría conseguir te sale bien, hasta la más mínima tontería sirve para hacerte decaer. Son tiempos duros para personas como nosotros. Solemos presumir de autoestima, de lo fuertes que somos, pero no significa que no haya días en los que nos gustaría quedarnos en la cama pensando en nada pero en todo a la vez. Y es que no tiene nada de malo, ¿verdad? "Todo saldrá bien." Vale, hasta entonces, ¿no puedo tener un día de bajón? Un respiro, solo pido uno. Volveré con fuerzas, lo prometo. Ni quiero estar mal ni quiero fingir no estarlo. Qué más da el resto del mundo. Os buscaré si necesito algo. No es un hábito ni una costumbre, nunca lo ha sido y nunca lo será. Solo un día, nada más.




miércoles, 23 de octubre de 2013

Vive tu vida.

Arriesga, gana, pierde, rectifica, perdona, cae, levántate, pasa página, llora, sonríe, viaja, experimenta, aprende la lección, vuelve, lucha, intenta, comete locuras, disfruta, piensa, admítelo, quiere, odia, grita, vete, toma decisiones, esfuérzate, sueña, no preguntes, lánzate, valora, recuerda, olvida, ayuda, escucha, demuestra, calla, bromea, ponte seria, busca, cuida, aprecia... vive.

Experiencias, gente, momentos, abrazos, despedidas, miradas, gestos, besos, roces, sonrisas, lágrimas, encuentros, reencuentros, tonterías, recuerdos, aromas, regalos, planes, mensajes, palabras bonitas, malas noticias, buenas noticias, esperas, tenemos que hablar, amigos, familia, pareja, gente nueva, obligaciones, llamadas, sabores, paisajes... vida.


Y tú, ¿cómo vives tu vida?



martes, 15 de octubre de 2013

Cuenta conmigo, yo, contigo.

Que a gusto se queda una. Me refiero a esas veces en las que te sientes mal pero no sabes muy bien la causa. Lo único que quieres es encontrar a alguien y explicárselo, dejar que las palabras vayan saliendo solas. Como ese momento instantáneo en el que te ocurre algo y en seguida se te viene a la mente la persona con la que quieres contar. Tú hablas, y hablas y sueltas un montón de cosas que quizá no tienen nada que ver entre ellas, pero por algo las dices. Quieres que te entiendan ya que tú no lo haces, no sabes qué está pasando. ¿Un mal día? Quieres que te den opiniones, que te hagan preguntas, que te consuelen, que se interesen para tú poder llegar al fondo del asunto. O no. A veces en estos casos, soltando las cosas que se nos vienen a la cabeza, descubrimos que era todo lo que necesitábamos, hablarlo. O podemos encontrar sin quererlo el problema principal. Necesitamos que nos ayuden, todos, lo necesitamos, sino, no llegaríamos a sentirnos bien. Nunca te quedes con la duda de un día malo, busca el problema e intenta hallar la solución para que no se repita.