.

.

martes, 24 de mayo de 2016

Ayúdame a ayudarte.

Me encanta ayudar a los demás. Todavía no sé si se me da bien o mal. Nadie me ha gritado por ello, así que supongo que no se me da demasiado mal. Pero, tengo un problema, ¿sabéis? Me gusta ayudar, pero no me gusta cuando la gente no acepta mi ayuda. Cualquiera puede recurrir a mi pidiendo ayuda y consejo, pero tiene que tener claro que lo que quiere es ayuda y consejo. No me gusta cuando la gente me pide ayuda solo para poder quejarse con una justificación y no hacer caso de nada de lo que digo. Te estoy escuchando, te estoy hablando, te estoy aconsejando, te estoy ayudando, ¿vas a cogerlo o no? La gente tiene ese problema y yo lo he tenido más de una vez. Si quieres cambiar algo tienes que hacer algo. No vale acudir a alguien porque necesitas ayuda y no asimilar lo que te está ofreciendo. Esa persona te está ofreciendo su experiencia, sus vivencias, su punto de vista... su ayuda. Tómala. Tenéis que dejaros ayudar. Cuando tengáis un problema y sintáis que no salís de ahí, lo único que os falta, casi seguro, es despejar la mente. Vamos, hazlo. "Voy a solucionarlo". Ahora ve y acude a la persona en la que más confíes y escucha lo que te tenga que decir. Lo verás todo de otra manera. La gente no nos ayuda así porque sí, la gente nos ayuda porque quiere, porque les importamos, porque quieren vernos bien. Párate a pensar fríamente en su ayuda, no te hundas en el pozo, tienes ayuda. Y muy buena, seguro.




martes, 17 de mayo de 2016

Ilógicamente.

Me gustaría, quisiera, podría... para, para, para. ¿Sabes lo que quieres? ¿Sí? "Quiero esto, pero...". ¿Pero? ¿Pero? No hay pero que valga cuando deseas algo. ¿Es lo que quieres o no? ¿Cómo le vas a poner peros a lo que quieres? No tiene ni pies ni cabeza, ni lógica ni sentido común. "Es difícil". Las cosas adoptan el grado de dificultad que tú quieras darles. "Es imposible". ¿Acaso lo has intentado? "No funcionará". Prueba. "Es mejor dejarlo estar". Entonces no te quejes. No puedes quejarte de que no consigues lo que quieres si no te molestas en conseguirlo. ¿Entiendes? Juégatela, arriesga, gana, pierde, llora, ríe, celebra, inténtalo, respira, descansa, esfuérzare, no lo dejes escapar... házlo.


lunes, 16 de mayo de 2016

Procesando.

Decidir no es asimilar. "No lo asimilo", es real. No es solo una frase hecha, existe. Al igual que existen las distintas fases para asimilar algo, supongo. ¿Era así? No sé. Cada persona es un mundo y sus fases serán completamente diferentes a las tuyas, pero todos tenemos derecho a vivirlas como queramos. El hecho de no asimilar algo es muy difícil de explicar. No te lo crees, piensas que no es verdad, que mañana te despertarás y no habrá pasado nada que tengas que asimilar, no crees que sea verdad. Pero... ¿y si lo es? Entonces tendrás que asimilarlo y seguir. Qué fácil suena, ¿verdad? Pues, amigo, siento decirte que no lo es. Cuando te sientas hundido, quieras llorar, sientas impulsos que sabes que no puedes tener... habrás empezado el proceso. Y es una de las cosas más duras del mundo, te lo advierto. Además, dura días y días y días y días y... Si de verdad quieres asimilar algo, prepárate bien y de la mejor manera posible. Sé lo que estás pensando: ojalá no ocurrieran cosas que tuviéramos que asimilar. Estoy de acuerdo contigo, te entiendo. Ojalá no existieran. Pero... ¿podemos evitarlas? Ojalá.